Garabatos de un caminante

Garabatos de un caminante
Apizaco, Tlaxacala, México

viernes, 16 de enero de 2026

EL CUAQUITO: GUARDIÁN DEL AGUA.

 




                   COMO UN TIERNO "NIÑO" CUIDA LAS AGUAS DE LA SIERRA MIXTECA


               PERO CUANDO PERSONAS SIN ESCRÚPULOS CONTAMINAN SUS AGUAS, 
                                   LAS ESPANTA COMIÉNDOSE SUS ALMAS.

Hace 36 años llegué por primera vez a la sierra mixteca de Oaxaca. 
Don Pánfilo me recibió en su humilde jacal en el pueblo de Santa María de Apazco, Nochixtlán, en la mixteca alta, donde las nubes se ven tan bajas que uno cree que las puede tocar.
Como todo campesino amable y hospitalario lo primero que hizo fue enseñarme las costumbres de su pueblo. Aprendí a caminar por las veredas sin pisar la milpa y las siembras de trigo y frijol, alimentos básicos en su dieta diaria.
Aprendí a montar burro, a ventear el trigo, a darle de comer a los borregos, etc.; pero sobre todo me enseñó a respetar el agua.
Me llevó hasta un enorme árbol de tule donde se había formado un ojo de agua. Allí nacía el líquido elemento que calmaba la sed del pueblo. Luego me llevó hasta un riachuelo donde las mujeres lavaban la ropa y por último a un pequeño río con  muchas rocas que servían de trampolín y allí uno podía nadar y divertirse como chavo.
Cuando le pregunté por qué no podían nadar en el ojo de agua, o beber del agua donde lavaban la ropa o beber del agua donde se bañaban. 
Claro yo con mi mentalidad citadina no entendía. Más aún cuando recordé el pensamiento griego: Uno no se baña dos veces en el mismo río. Así que pregunté: -¿Qué tiene de malo si me meto a nadar en el ojo de agua del tule si parece una alberca y los rayos del sol la entibian? (El ojo de agua se veía tan tentador para un extranjero como yo nacido en la costa norte del Perú)
Entonces me miró fijamente a los ojos y respondió: -Los ñaato (los de la ciudad) no entienden. Son nuestras costumbres. Así los antiguos les enseñaron a mis ancestros, mis ancestros a mis abuelos y mis abuelos a mis padres y ahora yo les enseño lo mismo a mis hijos y mis hijos se lo enseñarán a mis nietos-.
Entonces, como periodista, volví a la carga: - Creo que están exagerando. Yo creo que no pasa nada si uno disfruta de este maravilloso ojo de agua-.
Tras un breve silencio y como un hombre sabio sin alterarse me contestó: - Ves los cerros, el campo, el cielo y el agua. Respondí: -Sí, todo es muy hermoso-.  
Como un maestro a su alumno, agregó: -Aquí todo está protegido por los espíritus de la naturaleza. Y el agua de nuestro pueblo está protegida por el Cuaquito. 
El Cuaquito es el guardián del agua de nuestro pueblo. Parece un ser travieso y juguetón como un yiqui (niño); pero, cuando la gente no respeta el agua de nuestro pueblo se presenta como un tata furioso y se apodera del alma de los dalaqui (malvados, hijos del mal, hijos del diablo)-.





jueves, 15 de enero de 2026

LA ANDALONA (MUJER MíTICA DE MÉXICO)


           La andalona es un ser mítico de México. 

Según el escritor Froilán Peralta Hernández, de la sierra mixteca, en su libro "Revoltijo de Palabras", la andalona es un ser en forma de una hermosa mujer con unas horribles patas de guajolote. 

De acuerdo a la tradición oral camina por lugares solitarios, entre veredas, cruces y barrancas. 

Ahora de acuerdo a los pobladores de Izúcar de Matamaros, en la mixteca poblana  es el alma de una atractiva mujer vestida con un largo ropón o camisón blanco traslúcido, largas uñas y el pelo largo y desaliñado. La cual siempre está con el rostro oculto, pues se muestra de espaldas a su víctima. Aseguran que esta mujer pasaba la vida gozando de su falta de escrúpulos y malos sentimientos. Le encantaba vivir gozando de las mieles del pecado y la maldad. 

Así que cuando viajen a la sierra mixteca de Oaxaca o Puebla tengan cuidado de caminar de día o tan noche por solitarias veredas. Pueden convertirse en victima de esta criatura que se alimenta de las almas humanas.


miércoles, 14 de enero de 2026

¡MAHSA AMINI NO HA MUERTO!

 Mahsa Amini!!!

No has muerto!!!!
Vives en el corazón
de todas las mujeres
y niñas iraníes.

Mahsa Amini!!!
Estás viva
En cada grito de
las mujeres y niñas
de tu país.
Mahsa Amini!!!
Tú pueblo no te olvida
El mundo no te olvida.
Eres un símbolo
de valentía y libertad!!!
Hago votos por un Irán libre de tanta opresión y y tiranía.
(CARLOS CABREJOS BOCANEGRA 14 DE ENERO 2025)

lunes, 12 de enero de 2026

RAFAEL LOPEZ ALIAGA ES UN EJEMPLO REAL HACERSE A SÍ MISMO CUANDO TODO ESTÁ EN C0NTRA

 RAFAEL LÓPEZ ALIAGA CARIÑOSAMENTE "PORKY" ES UN EJEMPLO REAL DE FORJARSE CUANDO TODO ESTÁ EN CONTRA.

CONOZCO A RAFAEL DESDE LA ADOLESCENCIA. ANTES DEL POLITICO Y DEL EMPRESARIO, FUE UN MUCHACHO DE BARRIO COMO YO.
PERO MIENTRAS YO CRECÍA EN EL CORAZÓN DE LA CIUDAD DE CHICLAYO, CAPITAL, DEL DEPARTAMENTO DE LAMBAYEQUE, RAFAEL CRECÍA EN POMALCA, UNA HACIENDA POLVORIENTA CON ESCACEZ DE AGUA, CON PROBLEMAS DE ALCANTARILLADO, ALUMBRADO PÚBLICO Y APENAS SOBREVIVÍA DE LA SIEMBRA DE CAÑA DE AZÚCAR Y ARROZ.
SE IMAGINAN LAS CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE CRECÍA; PERO, ESTOY SEGURO POR EXPERIENCIA PROPIA, QUE FUE POR ESAS CARENCIAS QUE ENTENDIÓ ALGO ESENCIAL: NADIE TE REGALA EL FUTURO. EL FUTURO SE CONQUISTA CON INTELIGENCIA, DISCIPLINA Y UNA VOLUNTAD INQUENBRANTABLE.
AHORA QUIERO RECORDARLES QUE MI GENERACIÓN CRECIÓ EN MEDIO DE LA LLAMADA "REVOLUCIÓN PERUANA", INICIADA POR EL DEMENTE MILITAR JUAN VELASCO ALVARADO, QUE SÓLO TRAJO A TODO EL PERÚ: MÁS POBREZA, MÁS HAMBRE Y MÁS MISERIA.
LUEGO EN LOS AÑOS 80 RETORNÓ LA DEMOCRACIA AL PERÚ, PERO TAMPOCO FUE FACIL. LOS MILITARES REGRESARON A SUS CUARTELES Y LLEGÓ EL TERRORISMO SANGUINARIO DE SENDERO LUMINOSO (SL) Y EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO "TÚPAC AMARU". EL PERÚ ERA UN CEBICHE DE TERRORISMO, NARCOTRAFICO, CORRUPCION, INSEGURIDAD, INFLACIÓN, ETC. ETC....LO TENÍAMOS TODO EN CONTRA.
AÚN ASÍ, SALIMOS ADELANTE. NO POR MILAGRERÍAS, NI POR FAVORES, NI POR DISCURSOS, SINO POR ESTUDIO, TRABAJO, FE EN DIOS Y CONSTANCIA.
ASÍ COMO LOS MUCHACHOS DE MI BARRIO: QUIQUE, MILE, CAPUCHO, CHEMA, ROBERTO, GUILO, OSCAR, RAFA, JONGO, BOLO; RAFAEL TAMBIÉN ELIGIÓ ESE CAMINO SIN DESVIARSE. CON CABEZA FRÍA, ENFOQUE Y UNA ÉTICA DEL ESFUERZO QUE NO ADMITE EXCUSAS, SE FUE EDIFICANDO EN LA FE EN DIOS, EN LA VIRGEN MARÍA, EN LAS NORMAS DEL OPUS DEI, EN EL ESTUDIO Y EL TRABAJO ARDUO HASTA CONVERTIRSE EN UN PROFESIONAL, UN EXISTOSO EMPRESARIO Y UN POLÍTICO DE HECHOS, NO VERBORREA, NI PROMESAS INCUMPLIDAS.
RAFAEL ES UN HOMBRE DE FE. NO DE UNA FE DECLAMADA PARA LA TRIBUNA, SINO VIVIDA EN CARNE PROPIA CON ENTREGA, DETERMINACIÓN Y COHERENCIA. SUS PRINCIPIOS NO SON ADORNOS, SON LA COLUMNA VERTEBRAL DE SU EXISTENCIA. ESO EXIGE CARÁCTER Y VALENTÍA. EN UN MUNDO DONDE MUCHOS SE ACOMODAN, RAFAEL LÓPEZ ALIAGA CAZORLA (PORKY) DECIDIÓ SER CONSECUENTE.
MUCHOS PODRÁN DISCREPAR DE SUS IDEAS, PERO NO DE SU HISTORIA.
RAFAEL SE HIZO A SÍ MISMO CUANDO EL PAÍS PARECÍA EMPEÑADO EN IMPEDIRLO. POR ESO MERECE MI RESPETO, MI ADMIRACIÓN Y POR ESO ME QUEMO LAS MANOS POR ÉL.
PORQUE EL CARÁCTER NO SE HEREDA. SE FORJA EN LA ADVERSIDAD.

martes, 16 de diciembre de 2025

ARTEMIO : UN PERSONAJE DEL BARRIO BALTA Y CABRERA


       MIS HERMANOS, ARTEMIO CUSTODIO GUZMAN (MONO LOCO) Y ALBERTO

           TORRES ALABRÍN (CAPUCHO), LUEGO DE 50 AÑOS. UN RECUERDO INOLVIDABLE.



EN MI BLOG 

"GARABATOS DE UN CAMINANTE"

SENTANDO EN EL BANCO DE MIS RECUERDOS

SIEMPRE ESCRIBO

ANÉCDOTAS DE MI TIERRA,

DE MIS VIVENCIAS,

MIS VIAJES, 

DE MI BARRIO QUERIDO

DE MIS AMIGOS DE LA INFANCIA...

Y HASTA LA FECHA

HABÍA UNO 

QUE SE ME ESTABA ESCAPANDO.

PERO AYER ANTES DEL MEDIO DÍA,

EN MI WHATSAP

RECIBÍ UN MENSAJE 

QUE DECÍA: Hola Calin , lo encontré a Artemio Custodio Guzmán ( Mono Loco )

EL MENSAJE ERA DE

ALBERTO, MI AMIGO DE LA INFANCIA

Y AL TOQUE MI ALMA EMOCIONADA

SE SUMERGIÓ 

EN LAS PROFUNDIDADES DE MI MEMORIA

Y ALLI ESTABA LA IMAGEN DEL BARRIO

CON SU PEQUEÑO PERSONAJE

QUE TODAS LAS MAÑANAS 

SIN ZAPATOS CORRÍA

DESDE LA PANADERÍA DE DOÑA VEGA

HASTA LA FABRICA DE HELADOS,

BARRAS Y ALFAJORES "LA FLOR DEL NORTE".

ERA UN CHIQUILLO FUERTE, 

LEAL Y NOBLE

QUE LA SEÑORA VEGA

HABÍA ADOPTADO.

ERA UN CHIBOLO

QUE NO LE TENÍA MIEDO 

AL TRABAJO, NI A LA ESCOBA,

NI A LEVANTARSE TEMPRANO

PARA BARRER LA PANADERÍA

Y LIMPIAR LAS CHAROLAS.

Y EN ESOS DÍAS 

DE FIEBRE FUTBOLERA

DEL MARAVILLOSO PERÚ

DEL MUNDIAL MÉXICO 7O,

LO QUE MÁS LE GUSTABA

ERA JUGAR A LA PELOTA.

A ÉL NO LE LLAMABA JUGAR

NI A LA PEGA, NI AL AMPAY,

NI AL CHICOTE ESCONDIDO, 

NI AL TARRO, TARRO, NI A OTROS

TANTOS JUEGOS DE NIÑOS

QUE DIVERTÍAN A TODA LA COLLERA DEL BARRIO.

A ÉL, A 

ARTEMIO CUSTODIO GUZMAN,

LO LE GUSTABA JUGAR A LA PELOTA,

CORRER TRAS EL BALÓN 

COMO UNA BALA DE CAÑÓN 

HASTA METER UN GOL.

ARTEMIO JUGABA SIN ZAPATOS,

SIN ZAPATILLAS,

SUS PIES DESCALZOS LE SACABAN BRILLO

A LOS ADOQUINES DEL BARRIO.

Y CADA VEZ QUE DOÑA VEGA

LO MANDABA POR SUS BARRAS Y ALFAJORES

APROVECHABA PARA SALIR A LA CALLE

A DISFRUTAR DE LA PELOTA. 

NO IMPORTABA SI EL BALÓN ERA DE PLÁSTICO,

JEBE, DE TRAPO, PAPEL O DE CUERO.

LO IMPORTANTE ERA JUGAR,

NO IMPORTABA SI PASABAN LOS CARROS

Y TOCABAN COMO LOCOS EL CLAXÓN.

LO IMPORTANTE ERA JUGAR.

DOS CONTRA DOS, 

TRES CONTRA TRES O CUATRO CONTRA CUATRO,

CON ARQUERO O SIN ARQUERO,

TODO TENÍA SOLUCIÓN. 

LO IMPORTANTE ERA JUGAR,

Y ARTEMIO SIN ZAPATOS, 

ASÍ DESCALZO CORRÍA TRAS EL BALÓN,

CON LA CABEZA BAJA, MIRANDO EL PISO

Y CON TAL FUERZA QUE SE LLEVABA CON TODO

AL QUE LO MARCABA.

ALLÍ NACIÓ SU APODO:

CORRIA COMO UN LOCO

CON SU CARITA DE MONO

NO ME ACUERDO QUIEN 

LO BAUTIZÓ CON SU ETERNO MOTE:

"MONO LOCO" 

PERO NO PASABA NADA. 

EN EL BARRIO 

TODOS TENÍAMOS APODOS.

LO IMPORTANTE ERA PELOTEAR.

Y A VECES CALLADITA

LLEGABA DOÑA VEGA

Y TOMABA A ARTEMIO

DE LAS OREJAS Y SE LO LEVABA

A SU CASA.

PERO NADA MENGUABA

SU PASIÓN POR LA PELOTA,

NI SIQUIERA LA MAÑANA 

EN QUE CON TODAS SUS FUERZAS

POR METER UN GOL PATEÓ 

UN ADOQUÍN Y LA UÑA GORDA

DEL DEDO GORDO DE SU PIE 

DERECHO LITERALMENTE

SALIÓ VOLANDO.

SÓLO ESE DÍA LO VI LLORAR

SENTADO EN LA VEREDA

FRENTE A LA PUERTA MARRÓN

DE LA SEÑORA BARBARA

Y CON EL DEDO ENSANGRENTADO

LLORABA, MIENTRAS LLENO 

DE RABIA DECÍA:

¡CARAJO, MIERDA...ME FALLÉ EL GOL!....

ASÍ ERA EL PEQUEÑO ARTEMIO

UN APASIONADO A LA PELOTA,

UN AGUERRIDO Y NOBLE CHIBOLO

QUE CRECIÓ EN EL BARRIO

Y HOY AL CABO DE 50 AÑOS

HA QUEDADO CIEGO,

PERO CON UNA GRAN FAMILIA,

CON UNA ESPOSA QUE LO CUIDA

Y LO QUIERE

Y CON UNAS HIJAS QUE SON SU VIDA.

ASÍ ES NUESTRO QUERIDO "MONO LOCO"

QUE PESE A SU CEGUERA VIVE

ATENDIENDO SU PEQUEÑA TIENDA, 

ALLI EN SU HUMILDE CASA, 

Y QUE A PESAR DE SU CEGUERA

CON LA MISMA FUERZA TRABAJA

EN SU PARCELA

DISFRUTANDO DE LAS DELICIAS

CHICLAYANAS, DE SU CHICHA JORA....

EL SEÑOR TE BENDIGA

MI QUERIDO HERMANO DE BARRIO

MI AMIGO DE LA INFANCIA.

ESPEREMOS CON RESPETO

Y ALEGRIA LA VOLUNTAD DE DIOS.

            Carlos Enrique Cabrejos Bocanegra (Pesadilla)

                    México 16 de diciembre del 2026












domingo, 14 de diciembre de 2025

LO QUE MÁS EXTRAÑO SON MIS ALFAJORES....

En el día de Santa Rosa de Lima
hace 37 años salí del Perú.
Y hoy después de 37 años
lejos de mi tierra
lo que más extraño 
de mi tierra chiclayana
son sus alfajores,
sus barras,
sus kinkones
rellenos de manjar blanco
de Lambayeque.

Añoro el sabor único
e inolvidable 
de los alfajores y las barras
que vendía doña Vega,
en su panadería
ubicada entre las esquinas 
de Balta y Cabrera.

Como olvidar el aroma
y los colores 
de la pequeña fábrica
de helados y alfajores
la "Flor del Norte",
en la cuadra 3 de Cabrera.

Recuerdo aún
el sabor singular de
los kinkones San Roque
con su combinación
de manjar blanco 
y dulce de piña.
Un regalo típico y
obligado
que teníamos que llevar
todos los chiclayanos
cuando íbamos de visita
al pueblo de la santa limeña.

Llegar a la capital
sin un kin kón
para regalar
era imperdonable.

No lo puedo creer
37 años fuera de mi tierra
y con sólo pensar 
en esos incomparables
manjares
se me hace agua la boca.

Alfajores, barras y kinkones
rellenos de manjar blanco
lambayecano
hasta Santa Rosa de Lima 
con solo probarlos cantaría:
"Son postres indelebles
y como los ángeles buenos,
dulces e inmortales".

Carlos Enrique Cabrejos Bocanegra
México 14 de diciembre del 2025


sábado, 8 de noviembre de 2025

EN PRIMERA PLANA. MIS MEMORIAS EN OJO: SE LO TRAGÓ LA SELVA.

Crecer en el Perú nunca fue fácil.
A los 7 años fui testigo del golpe militar ejecutado por el cachaco Juan Velasco Alvarado el 3 de octubre de 1968. En esa fecha, el demente milico, nos quiso llevar al paraíso marxista; pero, sólo hundió a mi patria en la miseria, el hambre, el odio y el caos.
En 1975, Francisco Morales Bermúdez, sacó del poder al piurano socialista y se abrió hacia una economía de mercado. Pero, la crisis social desplomó más al Perú en la desigualdad social, la migración, la pobreza y ahora se sumaba la inestabilidad educativa. 
La inseguridad educativa propiciada por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP) dirigido por Horacio Zeballos Gómez, de Patria Roja, despeñó todavía más la educación del país.
En el año 1977 el SUTEP provocó una huelga magisterial de cinco meses, que arruinó el desarrollo pedagógico de millones de niños, adolescentes y jóvenes en edad escolar.
En 1978 otro paró similar siguió demoliendo la educación peruana.
Ese mismo año, Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del partido aprista, también con ideales marxistas, ganó la asamblea Constituyente.
En 1980 la democracia regresa al Perú con el triunfo de Fernando Belaúnde Terry.  Un político con valores de libertad, justicia social, sin estatismo; pero un 18 de mayo de ese mismo año surgió el terrorismo. 
Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario "Túpac Amaru" (MRTA) comenzaron a desangrar el Perú mediante una guerra fratricida que duró 12 años.
Por estas circunstancias, en aquellos años, estudiar en mi patria era un privilegio, tener un trabajo una bendición de la Virgen Santísima y sobrevivir todos los días generando sus propios ingresos un milagro Divino.
Creo que ahora pueden comprender porque los peruanos trabajamos duro con un propósito de vida, sin escatimar esfuerzos y sin esperar nada de "papá" gobierno.
En los 80 periodistas jóvenes y veteranos nos entregábamos con pasión a nuestro trabajo, sin calcular los riegos inherentes a la naturaleza de nuestro oficio.
Y esa mañana soleada fuimos de comisión a Tingo María, en el departamento de Huánuco, selva alta de la Amazonía Peruana.
A las seis de la mañana en un avión táctico Antonov de fabricación soviética volamos invitados por el viceministro del 
Interior, Agustín Mantilla. 
Acompañados de efectivos policiales, agentes de la DEA, la Administración de Control de Drogas, de los Estados Unidos de Norteamérica y varios corresponsales extranjeros acreditados en el Perú despegamos.
Era obvio que íbamos a una operación contra el narcotráfico que azotaba la selva alta peruana.
Lo que no era evidente era la sorpresa que el destino tenía preparada para uno de nosotros.
Sin adivinar el futuro aterrizamos en un campo de pasto rectangular tan largo como el aeropuerto José Quiñones Gonzáles de la ciudad de Chiclayo, mi tierra natal. 
Allí bajo el sol y el calor amazónico esperamos la llegada de una docena de helicópteros.
El ruido de las hélices y los motores de las naves de combate rompieron el silencio del aeropuerto rural. 
En el cielo azul las libélulas de hierro formaban un ala delta, como en las películas de la guerra de Vietnam.
El escuadrón se detuvo a media altura y bajó el primero de ellos al cual subió el viceministro y su equipo.
Poco a poco fueron bajando y cada uno de nosotros subimos a las naves, Bell, de fabricación norteamericana.
Sin demora todos los helicópteros estaban en el aire siguiendo al líder rumbo a selva virgen. 
En cuestión de minutos estamos sobre un tupido manto verde y ríos zigzagueantes.
De pronto desde la altura se divisó un puntito blanco, como una manchita de cloro en una inmaculada mesa de billar. Era un helipuerto clandestino descubierto por la Unidad Móvil de la Policía Rural del Perú (UMOPAR), dedicada a combatir el narcotráfico en la sierra y la Amazonía peruana.
Fotógrafos y camarógrafos, nacionales y extranjeros arriesgando su propia vida comenzaron a hacer su trabajo. Los agentes de la DEA, que a simple vista parecían más peruanos que la papa por sus rasgos físicos, también fotografiaban y filmaban desde la altura de los helicópteros.
Al borde de las puertas abiertas de los Bell tomaban sus mejores fotos y hacían sus mejores tomas. 
Mientras un par policías, sentados y asegurados a cada una de las puertas, con sus ametralladoras y el dedo en el gatillo apuntaban hacia abajo, hacia el punto de aterrizaje ilegal. Estaban listos para repeler cualquier agresión. 
Los narcotraficantes desde esos años ya contaban con mejor armamento que la policía nacional y eran temidos por su poder de fuego. Los narcos contaban con lanzacohetes "Instalaza" de fabricación española, y era bien sabido que ya habían derribado más de un helicóptero de las fuerzas del orden local.
Sin ningún percance y de forma ordenada uno por uno fue descendiendo. 
Sin tocar tierra los insectos de acero se posaron en el aire. Todos bajamos dando un pequeño brinco. Y conforme brincábamos las naves desaparecían entre las copas de los enormes árboles.
En segundos el ruido de las hélices y los motores desaparecieron. Sólo se oía el ruido de la selva virgen.
Nosotros estábamos de pie alrededor del viceministro; más de una veintena de policías bien armados nos protegían hasta que uno de ellos dio la orden y todos nos pusimos en marcha uno tras otro.
En fila india poco a poco nos internamos en la espesura y la penumbra de la selva húmeda.
El calor, los mosquitos, el terreno resbaloso y la espesa flora a cada paso fastidiaban; pero, nuestro apetito por la verdad y la noticia nos empujaba a seguir adelante sin mirar atrás. 
Hacia atrás ya no se veía el helipuerto. Hacía arriba ya no se veía el sol, hacia el frente, hacia la derecha o a la izquierda solo se veían enormes árboles y una tupida vegetación.
La penumbra reinaba en su máximo esplendor convirtiendo el día en noche. 
Sólo unos cuantos rayos solares como brillantes saetas atravesaban las ramas de los árboles y el oscuro bosque.
Los umopar con sus machetes abrían camino y nosotros íbamos siguiendo sus pasos como en las películas de Tarzán.
De pronto en medio de ese desierto verde, un efectivo ordenó formar dos grupos. Uno iría con el viceministro que fácilmente pesaba más de 120 kilos, medía un poco menos de un metro ochenta centímetros y se notaba claramente que era un hombre obeso. El otro grupo integrado sólo por miembros de la UMOPAR cruzaría un tronco de árbol que servía de puente para cortar camino hacia el objetivo.
El tronco medía unos diez metros de largo por unos 80 centímetros de diámetro. Tenía buen tamaño y un buen espesor. En otras circunstancias, en otro lugar más seco hasta un niño lo cruzaría corriendo; pero, aquí en la selva húmeda era una trampa mortal, era como caminar sobre un palo encebado.
Los policías no querían arriesgar la integridad física del viceministro, ni de los agentes de la DEA, ni de los periodistas invitados y mucho menos de los corresponsales extranjeros. 
Al parecer todos seguiríamos el grupo del político para mantener a salvo el pellejo. 
Yo esta vez no dudé en seguir al pie de la letra las instrucciones, no quería que me volviera a ocurrir lo que me pasó en la selva de La Merced donde pude perder la vida al caer en arenas movedizas. (Leer la historia "No era mi hora).
Sin embargo, en silencio, si avisar a nadie el veterano camarógrafo de un noticiero limeño se separó del grupo y antes que alguien pudiera evitarlo ya estaba caminando sobre el peligroso tronco con el fin de ser el primero en cruzarlo y lograr tomas exclusivas para su empresa. 
El hombre de los videos no consideró el riesgo, ni cálculo el peso de su cuerpo ni de su equipo. En los ochenta entre la cámara móvil y la casetera se formaba un peso de 40 kilos.
Pese a su fortaleza física no logró avanzar demasiado, perdió el equilibrio, cayó como un costal humano con su cámara en el hombro izquierdo y su casetera colgando del lado derecho.
Sólo se escuchó un grito de pavor y, bajo el tronco, la maleza abrió sus fauces como una enorme planta carnívora engullendo al camarógrafo.
La maleza abrió y cerró su espantosa boca en un segundo. Luego ya no se escuchó nada, ni gritos de dolor, ni gritos de auxilio. Todo se hizo silencio, un silencio aterrador, pues todos habíamos visto como el monstruo verde se había tragado a nuestro colega. Estábamos mudos de espanto hasta que un UMOPAR gritó: ¡Hombre caído!  Y se lanzó a la boca del monstruo verde. Una vez más la maleza se abrió y se cerró en automático. Luego otro con su linterna en mano hizo lo mismo y en seguida se lanzaron dos más...En total 4 umopar habían saltado en medio de un silencio sepulcral. Nadie quería hablar ni hacer ruido. Queríamos escuchar algo que nos confirmara que el compañero estaba vivo.
Hasta que se escuchó por medio de un walkie talkie la voz que decía: "Está vivo, pero inconsciente. Pidan un helicóptero tenemos que evacuarlo al hospital". 
En ese momento el silencio se rompió y el viceministro ordenó: "Sigamos adelante. Los umopar se encargarán de él".
Minutos después llegamos a un laboratorio de Clorhidrato de Cocaína. 
Los narcos se habían dado a la fuga. No se detuvo a nadie, pero se destruyó con fuego una piscina para la maceración de hojas de coca, una gran cantidad de químicos; decenas de secadoras, un grupo electrógeno que proporcionaba luz eléctrica a todo el laboratorio como a las chozas de los narcos; también se quemaron televisores, ropa de niños y de bebes; una cocina a gas, una enorme antena parabólica, equipos de radio y anaqueles con pasta básica de cocaína. Aunque no se detuvo a nadie se incautó una tonelada de cocaína y el laboratorio clandestino quedó totalmente destruido.
Después de ésto todos regresamos a Lima menos el camarógrafo, quien quedó internado en el hospital de la policía de Tingo María. 
Nunca más lo volví a ver; pero, me enteré de que aquel colega nunca más volvió a su trabajo. Decían que la selva se tragó su espíritu, le mermó su pasión y sin pasión no se puede hacer periodismo, en especial esos años tan convulsos de la historia del Perú.