Garabatos de un caminante

Garabatos de un caminante
Apizaco, Tlaxacala, México

martes, 13 de octubre de 2026

CARAL: EL ENTIERRO SIN MATAR VIVOS, NI ANIMALES PARA QUE LOS MUERTOS VIVAN

Hasta antes del descubrimiento de Caral se sostenía que los sacrificios humanos eran una constante en las civilizaciones prístinas.

Así lo escribe, Yolotl Gonzáles Torres, la gran antropóloga mexicana especializada en el estudio de la cultura azteca.

En su libro, "El sacrificio humano entre los mexicas" (publicado por Fondo de Cultura en 1985), dice: 

"Quienes piensan que el sacrificio humano sólo se practicaba en Mesoamérica por un puñado de salvajes, se equivoca, pues una practica común a la humanidad y que se ha realizado en casi todas las latitudes del mundo...ha tenido una importancia fundamental en las sociedades originarias...como Mesopotamia, Egipto, India, China y no sólo Mesoamérica".

Para ella el sacrificio humano es igual a civilización originaria. Es el peaje para pasar de aldea al Estado. Es dar sangre, corazones, seres humanos para alimentar al sol, a la luna, al río, al rey.

Y aquí, Caral, una vez más demuestra lo contrario. No se necesitaron sacrificios humanos, corazones, ni matar a un ser vivo para darle vida a otro o para darle poder al gobernante.

Aunque en 1970, el arqueólogo norteamericano, Robert A. Feldman, encontró en Áspero entierros humanos con claras evidencias de sacrificios rituales, incluyendo niños con fracturas severas en el cráneo producto de un golpe. 

El lugar donde fueron descubiertos estos cadáveres fue nombrado, por el mismo Feldman, la Huaca de los Sacrificios.

Ruth Shady en 1994 siguiendo los pasos de Max Uhle, que en 1905 inició los primeros trabajos en Áspero; de Paul Kosok y Richard Schaedel que en 1948 descubrieron Chupacigarro y de Robert A. Feldman; confirmó que Caral tiene 5000 años de antigüedad. 

Shady reconoce los sacrificios humanos en Áspero, pero aclara que no se realizaron de la forma sistemática que afirma Yolotl Gonzáles Torres.

Shady cataloga que los sacrificios humanos hallados en Caral eran eventuales y excepcionales, vinculados principalmente a momentos de crisis climático y remodelaciones ceremoniales.

La arqueóloga peruana y su equipo sustenta su teoría basándose en 30 años de excavaciones e investigaciones continuas en el Valle de Supe.

Su argumento se basa en tres pilares fundamentales: 

1.La base bioarqueológica (Evidencia de Campo):

La estudiosa y su equipo con el respaldo del Ministerio de Cultura del Perú afirman que los sacrificios fueron "casos aislados" mediante el principio de la proporcionalidad arqueológica: En miles de años de ocupación continua en la civilización de Caral los entierros con signos de violencia física o ejecución ritual apenas se cuentan con los dedos de las manos. Si la practica hubiese sido institucionalizada o normalizada cotidianamente, los cementerios y rellenos constructivos albergarían cientos o miles de osamentas sacrificadas.

2.El modelo de "Sociedad Pacífica" de Ruth Shady:

La Dra. Shady ha defendido a nivel internacional, ante la UNESCO y la comunidad científica, que Caral se fundó bajo un modelo civilizatorio no militarizado. La catalogación de los sacrificios como hechos estrictamente selectivos y excepcionales se apoya en los siguientes hallazgos de su equipo:

2.1.- Ausencia de armas y murallas: al no haber registros de guerras o ejércitos, no existía un sistema para capturar prisioneros de forma masiva, como si ocurría con aztecas y mochicas.

2.2.- La teoría del pago: 

El arqueólogo jefe, su equipo, especialistas y el Ministerio de Cultura del Perú explican que los pocos menores sacrificados (como el niño hallado bajo la plaza de la Integración) funcionaban como ofrendas de consagración. Eran actos sumamente solemnes dedicados únicamente a hitos monumentales, como enterrar un templo viejo para construir una nueva plataforma.

3.Evidencias de sustitución ritual: 

La prueba definitiva de que la pérdida de vidas humanas era un recurso de última instancia la dio el hallazgo de miles de estatuillas de arcilla no cocida y figuras de madera o hueso. En los informes del Ministerio de Cultura los investigadores como: el arqueólogo Mauro Ordeñez en hallazgos recientes en Peñico y Áspero; demuestra que los habitantes de Caral preferían "sacrificar" figurillas antropomorfas - rompiéndolas o quemándolas ritualmente - para representar a sus autoridades o deidades dejando las vidas humanas sólo para periodos de crisis climáticas extremas.

4. LA DAMA DE LOS CUATRO TUPOS:

Y una prueba más es el hallazgo de la Dama de los Cuatro Tupus, en abril de 2016. 

En este descubrimiento no se encontró ni un sirviente, ni un animal y ningún ser vivo sacrificado. 

La momia de esta mujer de élite, gobernante, fue encontrada con sus instrumentos de trabajo y sus cuatro alfileres que son la representación de los cuatro elementos: Agua, Aire, Fuego y Tierra.

Por lo tanto, esta afirmación es la postura oficial y científica del Estado Peruano, construido por el equipo multidisciplinario de la Dra. Shady.

Recordemos que Ruth Shady define a Caral como una sociedad pacífica basada en la filosofía del sentido común: relacionalidad, reciprocidad, complementariedad y correspondencia. 

Cuatro pilares que valoran la libertad individual y el beneficio social, donde la violencia ritual y la guerra no tienen cabida.

Fuentes Bibliográficas:

Gonzáles Torres, Yolotl. "El sacrificio humano entre los mexicas", publicado en 1985 por el Fondo de Cultura Económica (FCE) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), México.

Shady, Ruth "La Ciudad Sagrada de Caral-Supe", publicado por el Instituto Nacional de Cultura (INC), Perú 2006

Zona Arqueológica de Caral (ZAC) "Objeto Notable del Mes: collar neonato..." Ministerio de Cultura del Perú (2024)

MI CONCLUSIÓN:

Estoy convencido de que cada peruano debe por patriotismo y obligación moral conocer, estudiar y difundir la historia de Caral hasta que llegue a ser materia de estudio en las universidades del Perú y el mundo como estudiamos a las demás culturas prístinas.

Como lo dije en un capítulo anterior Joseph Estermann plasmó la Filosofía Andina, vio el río Caral es el manantial; el Papa Francisco la universalizó en su Enciclica Laudato Sí, y Dinamarca, guardando el tiempo y la distancia, siguiendo el sentido común danés está llevándolo a la praxis.










lunes, 12 de octubre de 2026

EL CASTIGO EN CARAL

Ruth Shady y su equipo siguen escarbando en la zona arqueológica de Caral.

En la zona que hoy por hoy es un foco civilizatorio de la humanidad.

Caral es cuna de la humanidad porque se desarrolló de manera completamente autónoma y aislada, sin la influencia de otras culturas preexistentes.

A nivel mundial, en la actualidad, la comunidad científica reconoce sólo seis focos civilizatorios: Mesopotamia, Egipto, Caral, India, China y Mesoamérica.

Caral hoy le demuestra al mundo que las guerras no son un requisito indispensable para el nacimiento de una civilización.

Su descubrimiento, gracias a la arqueóloga peruana Ruth Shady y su equipo, es una cachetada con guante blanco para los teóricos belicistas como: Rober L. Carneiro, Charles Tilly, Heráclito y Thomas Hobbes. Todos ellos pensaron y afirmaron que sin guerra no hay civilización.

Caral les dijo en la cara que están equivocados, que el principio de una civilización es el intercambio comercial con relación, reciprocidad, complementariedad y correspondencia.

Caral le dice al mundo que se puede vivir sin armas, sin murallas, sin guerra durante 1000 años cuando nada se impone y todo se relaciona.

Pero esto no quiere decir que Caral fuera el paraíso en medio del mundo antiguo.

Los caralinos también tenían sus ambiciones propias de la naturaleza humana, también cometían errores, también delinquían y el sistema de Caral corregía no con fuerza, no con cárceles, ni cámaras de castigo, no hay iconografías de decapitaciones; no con muerte en la plaza pública.

Caral castigaba de acuerdo a su filosofía del sentido común. 

Según, Ruth Shady los castigos podían ser:

1. No castigo retributivo. Castigo reparativo:

En los Ándes la justicia no es "me la debes te pego, te golpeo". Es me debes, me lo repones".

Es el principio Ranti-Ranti, en quechua. Es decir que el castigo no debe romper el equilibrio, ni la armonía, ni la correspondencia. Se castiga manteniendo la red del tejido social.

Por ejemplo, si un pescador de Áspero o un agricultor de Caral alteraba la medida de la anchoveta o el algodón, lo ponían a pescar más, a sembrar más, hasta que reparara el daño. La falta se cobraba con más trabajo para la comunidad, no con menos.

2.La vergüenza pública y el destierro: 

En la actualidad en las comunidades andinas se siguen practicando como una herencia del pasado

En Caral el reincidente, el que robaba, mentía, mataba y rompía con el tejido social era duramente castigado con la vergüenza pública y el destierro o la muerte psicológica, social y familiar.

Este es el castigo más duro que aplicaba Caral, una sociedad sin cárceles, ni murallas.

El desterrado estaba fuera del intercambio, quedaba sin oficio, sin hogar, sin tierras, sin familia, sin comunidad, sin comida, sin pescado, sin algodón. Tenía que sobrevivir solo sin amigos, sin casa, sin fuego que no se apaga, etc. Estaba condenado a morir de hambre y de sed.

Como diría Robert de Niro estaba fuera del círculo de la confianza. Y la influencia de Caral llegaba a la sierra, la selva peruana y hasta el Ecuador y Bolivia.

Ser desterrado era estar fuera de la red que pesca y del algodón que se teje, es decir fuera del tejido social de Caral.

Caral a diferencia de Europa que creó la cárcel, de Asia que inventó el castigo ejemplar; instituyó la reparación del daño.

Caral resolvía el conflicto sin crear otro conflicto, por eso duró 1000 años sin guerra.










domingo, 11 de octubre de 2026

CARAL Y LA LEY NATURAL

 Después de leer a Estermann, de leer la Enciclica Laudate Sí del Papa Francisco, durante la pandemia, y de seguir con admiración el descubrimiento de Ruth Shady, desde hace un par de años, he llegado a la conclusión que Caral es una prueba que se puede vivir 1000 años sin armas, sin guerras, sin murallas viviendo de acuerdo a la ley natural que todos los seres humanos llevamos impreso en nuestros corazones, como me lo explicaba el padre Ugarte durante las clases de Teología en la Universidad de Piura.

Como dice Santo Tomás de Aquino, en la Summa Teológica: Lex naturalis est participatio in rationali legis aeterna creatura. La ley natural es la participación de la razón humana en la ley eterna.

La ley natural, lo diré con ironía, no está escrita en el Código Civil, en el Penal, ni en la Constitución; está en el corazón de cada hombre y de cada mujer. Romanos 2:15 dice: "Muestra que lo que la ley exige está escrito en sus corazones".

Caral, gracias a la tenacidad de la Dra. Ruth Shady, le demuestra al mundo que se puede vivir en paz cuando se sigue el grito de nuestro corazón:

1. La inclinación de hacer el bien y vivir en comunidad. (Bonum faciendum):

Caral no necesito a las fuerzas armadas y policiales para construir. Las shicras son la prueba. Cada familia tejía su bolsa de fibra con piedras y las aportaba como un trabajo voluntario por el bien común. No hay esclavos hay ayni (recirpocidad), porque el corazón humano sabe que solo soy si somos.

2. La inclinación a conocer la verdad y dar gracias. (Veritatem querere):

En Caral las dos plazas no son para la defensa, son para la música, el ritual. Por eso su altar de fuego central con ventilación subterránea nunca se apaga. 

El fuego tenía que ser eterno, como la música con 32 flautas talladas con monos, cóndores y serpientes.

El ser humano, por naturaleza, celebra, danza, canta, agradece porque reconoce un orden superior.

En el mundo no hay ciudad sin templo, eso no se enseña, se descubre. Por ejemplo, los nazcas no podían hacer pirámides, construyeron sus líneas.

3.La inclinación de vivir en paz. (Pacem servare):

Caral le demostró a Hobbes que el hombre no es un lobo para el hombre cuando no hay imposición, sino respeto, reciprocidad, complementariedad y correspondencia.

Caral le demuestra a Hobbes que no necesitamos armas, ni murallas ni tratados para vivir 1000 años sin guerras.

La paz, por tanto, no es una imposición externa, es inclinación interna cuando el orden es justo.

Por eso el trabajo de Estermann, el descubrimiento Ruth Shady, la Enciclica Laudate Sí del Papa Francisco nos gritan fuerte que la fraternidad es natural, es la base de la ecología integral, de ver al mundo de una manera horizontal y no vertical.

Caral hace 5000 mil años demuestra que la ley natural está impresa en los corazones del ser humano, que se puede vivir sin armas, sin murallas, sin guerras cuando contemplamos que el orden no se impone, se reconoce, es justo

Por ejemplo, la sostenibilidad danesa de hoy, el hygge, funciona porque, como Caral, confía en la ley natural, en la ley del corazón del ser humano.

La confianza no es ingenuidad, es memoria de lo que somos.

Caral no colapso por guerras, colapsó por el cambio climático en 1900 a.C., como nos advierte la Enciclica Laudate Deum, del Papa Francisco.

Caral la única civilización que vivió 1000 años sin guerra, murió por no cuidar la casa común cuando desvirtuó la lectura de su corazón.

CARAL Y LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA CATÓLICA (DSI)

Desde que era estudiante en la Universidad de Piura escuché hablar la Doctrina Social de la Iglesia, pero no había una fuente arqueológica que demostrara su ejercicio en la vida cotidiana.

Todas las civilizaciones, desde Egipto a los Olmecas y de Grecia hasta nuestros días se levantaron con armas, guerras y esclavitud.

Sin embargo, el descubrimiento de Caral gracias a la peruana Ruth Shady rompe con estos paradigmas.

Caral 1000 años sin guerras, es algo que no se digiere fácilmente. Y como me dijo un amigo mexicano: "Es que tienen que escarbar más".

Ruth Shady con sus propias uñas viene escarbando desde 1994 y no ha encontrado ni una sola maza, ni un garrote, ni un arco, ni una flecha, ni un escudo, sólo redes, un quipu, vestidos, anchovetas, algodón y productos de la sierra y la selva y la Dama de los Cuatro Tupus.

Claro aún falta por descubrir, pero estoy seguro de que serán más elementos que respalden mi teoría de que Caral encarna la Doctrina Social de la Iglesia sin haber conocido a la iglesia, porque encarna la Ley Natural que es su fundamento.

La Doctrina Social de la Iglesia (DSI) no nace en 1891 con Rerum Novarum del Papa León XIII, lo que hace es recordar lo que está inscrito en la ley natural, en el corazón de los seres humanos. Y Caral lo vivió 5000 años antes: 

1. Dignidad de la persona y bien común:

DSI: La persona no se define por producir, sino por relación.

Esto no es teoría para Caral, Caral lo vive sin palacios para un rey, con 32 edificios públicos para todos. La Pirámide Mayor no es una tumba para un faraón, para un señor de Sipán, para una Señora de Caos, es un espacio de encuentro. El urbanismo es para el nosotros, no para el yo.

2. Destino universal de los bienes:

El trabajo de Ruth Shady ha demostrado que a Caral traían concha Spondylus del Ecuador, sodalita de Bolivia, anchoveta de Áspero, camélidos de los andes, plumas exóticas de la selva, no para acumular en un templo; sino para intercambiar. Economía de redistribución, no de acaparamiento. Shady no ha encontrado almacenes privados de élite. 

3. Solidaridad y opción preferencial por el trabajo colectivo:

DSI: Laborem Exercens. El trabajo une.

En Caral fabricar las shicras, la tecnología más antisísmica del mundo era hecha voluntariamente por todos los caralinos. Y eran bien hechas porque si no se caían sus casas, sus templos y eso era deshonor y desprestigio.

No hay trabajo alienado. Cada bolsa lleva el sello de una familia. Es solidaridad estructural, no caridad.

4.Subsidiaridad:

DSI: Lo que puede hacer la comunidad pequeña, no lo haga el estado grande.

Ruth Shady afirma que Caral es una ciudad sin estado centralizado. 12 asentamientos en el valle de Supe que colaboran, no que obedecen a un imperio. Es lo que se llama sistema de ayllus (pueblos) federados. Lo que Pio XI definió en 1931, Caral lo practicó hace 5000 mil años.

5.Participación:

DSI: Toda persona debe participar en la vida social.

En Caral las 2 plazas circulares no son anfiteatros para mirar a un orador, son círculos para participar, son símbolo de unidad y armonía. Filosofía China sin conocerse, solo por sentido común.

Todos bajan por la misma escalera gemela, todos alrededor del fuego, no hay platea, no hay palco, no hay un curul, ni una escalera exclusiva para un gobernante. Hay círculo.

6.Cuidado de la Casa Común:

DSI: Laudato Sí (139) habla de la Ecología Integral.

Ruth Shady demuestra que Caral construyó en la terraza aluvial para no ocupar tierras agrícolas, para evitar catástrofes con la llegada de los huaycos y evitar tragedias humanas y la pérdida de sus cosechas y animales.

Caral desarrolló un excelente manejo del agua, el viento con efecto Venturi. 

Caral vivió 1000 años sin guerra, sin depredar. Cuando el clima cambió colapsaron y nos deja una gran lección de ley natural: si rompes la correspondencia, mueres.

7. Paz como fruto de la jusicia:

DSI: Pacem in terris. 1963

Como he dicho en el capítulo anterior, Caral vivió sin guerra no porque no pudieran pelear; sino porque su orden era justo.

La paz no es consecuencia de la ausencia de armas, es consecuencia de las relaciones justas. Es lo que Estermann llama relacionalidad.

Por lo expuesto podemos decir que Caral no es prehistoria, es pre-figuración. Pre-figura a la Doctrina Social Iglesia porque obedece a la Ley Natural. Lo que la Iglesia nos recuerda en los siglos XIX, XX y el 18 de junio del 2015, Caral lo enseñó con trabajo 3000 años a. C.

Y Dinamarca lo enseña hoy con sus ciudades circulares que se tejen como una red, con sus bicicletas y con el valor de la honestidad y la confianza.

La sostenibilidad no se inventa, se recuerda porque la Ley Natural está impresa en el corazón de los seres humanos.




sábado, 10 de octubre de 2026

LA FILOSOFÍA ANDINA NACIÓ EN CARAL. LA FILOSFÍA DEL SENTIDO COMÚN

Hasta 1998 nos enseñaron que el pensamiento filosófico era propio de Europa y Asia.
Nos enseñaron que en Grecia, Tales de Mileto dio el salto del mito al logos, que Sócrates es el padre de la Filosofía Occidental y que Aristóteles estableció las bases del pensamiento científico, lógico y filosófico desde hace dos mil años.
Nos enseñaron que, en Oriente, los ascetas se alejaban del mundo ordinario para pensar, para pasar de un pensamiento abstracto a una guía practica de vida y lograr la perfección de la existencia humana a través de una transformación espiritual. 
Sin embargo, en 1998, el filósofo y teólogo suizo, Joseph Estermann publica su obra cumbre: "Filosofía andina: Estudio intercultural de la sabiduría autóctona andina".
Estermann con su obra demuestra que en la América Precolombina se hacía filosofía, que se había pasado de una cosmovisión a un logos, como lo hizo Tales de Mileto en su tiempo.
El filósofo y teólogo suizo, con su trabajo, nos hizo ver que en esta parte del mundo el hombre andino desarrolló su propio sistema de comunicación, su propio pensamiento. 
Y así como Aristóteles dice que el fin del hombre es la búsqueda de la felicidad a través del ejercicio de la virtud; el pensamiento andino habla del Buen Vivir (Sumak Kawsay) a través de la practica de: Racionalidad, no en individuo. Complementariedad, no en oposición. Reciprocidad, no en acumulación. Correspondencia, entre arriba y abajo, entre un costado y el otro.
Sin embargo, he observado, que Estermann no tuvo tiempo para decir cuál es el origen de la filosofía del Buen Vivir o Sumak Kawsay, en quechua. (El quechua es un idioma del Perú)
No por culpa suya, sino por cronología.
Estermann publica su libro en 1998. Ese año, Caral, era un montón de polvo, tierra y piedras. Era un montículo de tierra y arena en Supe que nadie creía lo que contenía. Ruth Shady recién empezaba a desenterrarla con las uñas en 1996. 
El mundo solo se enteró que Caral era la civilización más antigua de América hasta el 27 de abril de 2001, cuando la prestigiosa revista Science publicó su descubrimiento. 
¿Cómo iba a publicar Estermann el origen de la filosofía andina si Caral no sonaba?
Hoy tú y yo podemos y debemos revelar el origen del pensamiento andino.
Porque lo que Estermann describió como sabiduría del Chachawarmi o Runa andino concebido como un pastor, como un sujeto comunitario y colectivo, ya estaba construido en piedra hace 5000 mil años en Áspero:
Racionalidad: mar que alimenta el valle, valle que alimenta al mar. Anchoveta por algodón. Sin algodón no hay red, sin red no hay pesca, sin pesca no hay vida. Todo está amarrado. Eso es filosofía, no poesía.
Reciprocidad: te doy, me das. Pero te doy medido, pesado, contado. Por eso la Dama de los Cuatro Tupus era matemática. Porque sin medida no hay justicia.
Complementariedad: no hay pirámide sin pueblo. no hay tiempo sin fogón, no hay élite sin tejedora. Caral no tuvo palacios. Tuvo plazas circulares donde todos cabían. ¿Comprendes eso? No era socialismo era inclusión, amor al prójimo, aceptación, no imposición.
Correspondencia: como es arriba es abajo, Como es aquí es allá.
Y según mi punto de vista, como egresado de la Facultad de Artes Liberales con mención en Ciencias de la Información el año 1984, como alumno de la Dra. Luz Gonzáles, catedrática de Historia de la Filosofía, de la Dra. Carmela Aspillaga, de Antropología Filosófica; del Dr. Pablo Pérez, Historia del Pensamiento; del Dr. Vicente Rodríguez Casado, Historia del Capitalismo y del Socialismo Contemporáneo; del Dr. Pablo Ferreiro, de Factor Humano I y II, me atrevo a decir que la Correspondencia es el principio, el pilar de la Filosofía, que Europa nunca vio, nunca lo entendió y por eso lo llamó magia.
Estermann, en su libro citado, lo explica así: lo que pasa en el mundo de los astros, pasa en el mundo humano. Y aquí quiero agregar algo más que sustenta la teoría de Estermann. 
Acá en México para los aztecas el orden en su hogar era de vital importancia, porque la casa es el reflejo del universo y en el cosmos, en la naturaleza no hay desorden, todo está en lugar. Y esa costumbre se vive hasta hoy. La mujer mexicana le da mucha importancia al quehacer y al orden en su hogar. Su hogar es su pequeño universo, su microcosmo. Antes de desayunar limpia y coloca cada detalle en su lugar.
Bueno, regresando a Estermann dice que los que pasa en el Hanan Pacha (arriba), se refleja aquí en el kay Pacha (mundo presente).
Y ésto no es analogía, es correspondencia real.
Por ejemplo, en Caral nada está puesto al azar. La pirámide mayor está alineada con el solsticio, con la constelación de las Pléyades, que marca la venida de las lluvias y está alineada con el río Supe.
El arquitecto caralino nos dice, a través de sus construcciones, como es arriba construimos abajo, como marca el cielo siembro en la tierra.
Esto no es astrología barata, no es una casualidad, es un calendario hecho intencionalmente usando el sentido común, usando la observación como principio del conocimiento humano, y aprendiendo a leer el cosmos.
El caralino tenía que saber leer al cielo para saber cuándo pescar anchoveta, cuando sembrar algodón, porque sin anchoveta y sin redes no hay comida.
La correspondencia no es un poema, un sueño una quimera, es un sistema de planificación productiva.
Y justo este punto nunca lo entendió Europa, por eso sufrían de hambrunas, por eso pueblos como los vikingos vivían de la guerra, el saqueo y el robo.
Descartes separó el cielo y la tierra como como entes sin relación. Res cogitans y res extensa. Arriba Dios y abajo el hombre. Y en medio un vacío, un abismo. 
Caral nunca separó al cielo de la tierra. 
los caralinos veían el tejido de la mujer como correspondía al tejido de la red del pescador, y el tejido de la red correspondía al tejido de la galaxia que observaban en la noche.
De ahí, que la Dama de los Cuatro Tupus no es solo una mujer enterrada con 4 alfileres en posición de Serviam. Es una mujer enterrada que une su manto con cuatro tupus, cuatro alfileres que representan los cuatro puntos cardinales, los cuatro elementos. Mar, valle, cielo y pueblo. Agua, tierra, aire y fuego.
La Dama de los Cuatro Tupus hace 5000 mil años había resuelto lo que Empédocles apenas intuía cinco siglos antes de Cristo.
El filósofo griego 500 años de Jesús, dijo que todo era tierra, aire, agua y fuego y lo pusieron en los libros. La Dama de los Cuatro Tupus lo sostuvo en su pecho, en sus cuatro alfileres, mientras trabajaba y enseñaba.
Empédocles lo dejó como teoría, la Dama de los Cuatro Tupus lo vivió para enseñarle a su pueblo a vivir sin guerras, sin armas, sin murallas durante 1000 años.
La Dama de los Cuatro Tupus en su vestido no llevaba adornos, llevaba los cuatro elementos: 
Tierra: el algodón nativo para tejer vestidos y redes.
Agua: el mar de Áspero que da la anchoveta, para el biitute, para la comida.
Aire: el viento que hace sonar las flautas, la música, la danza de los caralino y avivaba el fuego.
Fuego: el altar circular que nunca se apagaba.
Los Cuatro elementos no eran teoría eran vida, eran el sostén del mundo caralino.
La filosofía de Caral no era abstracta, ni buscaba el nirvana como los asiáticos, era una filosofía de vida, de sentido común para no sobrevivir, sino para vivir bien, con calidad de vida como promovió en 1930 el economista inglés Arthur Pigou. 
La filosofía de Caral es una filosofía de la vida plena. No es vertical, es horizontal por eso armoniza con el algodón, la anchoveta, la flauta y el altar circular que nunca se apagaba.
Estermann lo vio durante 8 años viviendo en el Cuzco, estudiando el Sumak Kawsay, donde es tan importante la existencia de una piedra como la vida del ser humano. En otras palabras, Estermann vio el río, pero no vio el manantial, no porque no quiso sino por factor cronológico como lo mencioné anteriormente. 
Sin embargo, gracias a Ruth Shady y su descubrimiento hoy sí podemos decir que la Filosofía Andina del Sumak Kawsay, del  Buen Vivir, nació en Caral no como una teoría, sino como un ejercicio de vida, siguiendo la intuición y el sentido común. 
Mientras Europa escribía sus teorías filosóficas y los monjes en Asia meditaban, Caral las vivía cuidando siguiendo uno de los sentidos internos más importantes del ser humano, según Aristóteles y Santo Tomas de Aquino: El Sentido Común es el sentido interno que percibe las sensaciones. Aristóteles lo llamó phrónesis (fronesis) o sabiduría practica o prudencia moral.
Caral no necesito estudiar a Aristóteles para poner en practica su sentido común. Lo vivía en cada ejercicio de su vida ordinaria, por ejemplo:
1. Sentido común hidráulico: no luchar contra el río, conversar con él.
El europeo aferrado a su filosofía vertical ve el río Supe dice: lo canalizo, lo domino y le pongo diques.
El caralino ve que el río es huayco en verano y seco en invierno, dice: no construyo en el río, construye con el río y entonces pone sus pirámides arriba, en la terraza aluvial lejos del huayco y abajo deja el valle para sembrar.
Eso es ingeniería del sentido común, no pongas tu casa donde el agua va a pasar.Por ejemplo, el Chilcal quedó bajo el agua durante el fenómeno del Niño de 82-83. Construyeron esa urbanización en una hondonada.
2. Sentido común sísmico: la shicra.
Estamos en el cinturón de fuego. Todo tiembla, todo se cae.
Entonces, el caralino conociendo su realidad construye siguiendo el principio de un telar, de una red, teje una bolsa de fibra vegetal que aguante el paso del tiempo, que no se pudra en las primeras semanas; la llena de piedras y la pone como base en la pirámide. Hoy la shicra la usa la ingeniería antisísmica japonesa.
A eso llamo sentido común. Si la tierra se mueve, tú no te pongas duro, muévete con ella. Caral tejió cestas flexibles, antisísmicas hace 5000 mil años.
Esto el principio del taoísmo que predica la no resistencia, la flexibilidad. El taoísmo dice que lo blando y flexible vence a lo duro y rígido.
La diferencia entre el taoísmo y la filosofía de Caral es que mientras el monje taoísta Lao Tse se aleja de la vida cotidiana, la Dama de los Cuatro Tupus ejercitaba su pensamiento en la vida ordinaria a través del trabajo.
3.Sentido común económico: tejer para pescar.
Caral no tiene moneda, no tiene rey que acuñe. Entonces la pregunta obligada es ¿Cómo comerciaba? ¿Cómo hace negocios?
La respuesta es más hermosa, que pintoresca. 
En Áspero el mar provee de anchoveta; pero, no tienen algodón para tejer sus redes.
Caral en el valle tiene algodón; pero, no tiene carne, no tiene proteína para nutrirse bien.
Así que empieza el trueque, el intercambio; tú me das lo que te sobra, yo te doy lo que me sobra. Y para que sea justo el intercambio, sin ventajas, inventaron el tupu que sujeta y mide: la balanza.
Caral no necesitó las teorías de Adam Smith para crear el mercado. Necesitaron satisfacer sus necesidades básicas: comida, casa y vestido. Y necesitaron algo importante: la palabra y el valor de la honestidad.
Eso es reciprocidad justa y pura. No es trueque primitivo, de la era de las cavernas. Es economía circular, es economía de la reciprocidad 5000 años antes de Cristo.
En la actualidad la Unión Europea hace congresos sobre economía circular. Caral lo hacía con una red de pescar.
4.Sentido común de político:  la paz como negocio, no como ideal.
Hasta la fecha Europa y Asia, menciono a estos continentes, porque allí se desarrolló el pensamiento filosófico que hoy se imparten en las universidades.
Europa y Asia piensan que la paz es un tratado que firman los reyes después de matarse. Caral piensa que la paz es más rentable.
Si haces la guerra no tejes, no pescas, no siembras, no hay música, no hay danza. Pierdes.
Si haces la paz Áspero te manda 100 kilos de pescado y C aral me da redes, vestido y mantas de algodón.
Mil años sin armas, sin guerras, sin murallas no es porque no sean humanos, no eran ángeles y como todo ser humano tenía sus virtudes y defectos; sin embargo, eran listos, inteligentes y entendieron bien que la guerra es un mal negocio.
Usaron su sentido común y dijeron para qué matar al proveedor, al que teje las redes, al que lee el cielo, al que lee los quipus, al que toca la flauta, al que danza.
Por eso en Caral no hay armas, no hay murallas, no hay guerras durante 1000 años.
No es un pacifismo místico, religioso y espiritual; es un pacifismo practico, por sentido común. La guerra sólo trae dolor, odio, rencor, desgracia, atraso, hambre y muerte.
Cómo vemos Caral es la filosofía del Sentido Común que no separa nunca lo que la vida ya unió. 
Si lo quieren ver es como un matrimonio donde el Cielo y la Tierra están unidos por eso se alinean los templos.
No separan el mar del valle, por eso comercian.
Es no separar lo fuerte de lo flexible por eso inventan la shicra.
Es no separar la ética del estómago, por eso no hacen la guerra.
Por eso crearon la Ruta del Algodón. Y comercializaron con los andes (la sierra) y la selva. (Ver la Ruta del Algodón)
Europa y Asia nos vendieron la idea que para pensar hay que separar, dividir, analizar. Sabiendo que analizar, análisis etimológicamente es disolver, romper, aunque sea de forma ordenada.
Caral nos enseña que se aprende a vivir juntando, tejiendo, amarrando. Wankuy que en quechua quiere decir tejer.
Tejer como se tejen las raíces de un árbol que se va hundiendo bajo la tierra para que su tronco soporte el peso de sus ramas y sus hojas y de los animales y pájaros que se posen sobre él.
Por eso filosofar para Caral es tejer bien para sostener al hombre, al individuo y su pueblo. Y esto no es socialismo. El individuo respeta a su comunidad, como su comunidad respeta la libertad individual, por eso en Caral cada quien escogía su trabajo, su oficio, su vocación.
En pocas palabras Caral es la filosofía que se teje con el sentido común.
Caral es, también, la prueba arqueológica de lo que Joseph Estermann escribió como Filosofía Andina.

LAUDATE Sí Y LA FILOSOFIA DE CARAL

Por un capricho de la vida el Papa Francisco presenta al mundo su Encíclica Laudate Sí, un 18 de junio del 2015.
La presenta en el onomástico de mi madre, Marina Bocanegra Medina, y el mismo año en que fui a Perú por mi padre, Edmundo Cabrejos Heredia, que tenía 85 años cuando me lo traje a vivir a México.
Y quiero expresar que este trabajo se lo dedico a ellos que me enseñaron a caminar por las calles de Chiclayo, por los pueblos del norte peruano y en especial por Lima cuando tenía 11 años.
Bueno, siempre que menciono la Enciclica me acuerdo de mis viejos.
Vamos no quiero caer en la trampa de la nostalgia así que mejor paso al tema.
En la fecha mencionada el Papa Francisco le dice al mundo que es hora del Sumak Kawsay y recuerda que todo está conectado; pero, no cita el trabajo de Joseph Estermann y mucho menos hace referencia a Caral.
Y aunque repite cinco veces la frase "Todo está conectado", omite las fuentes de la Filosofía Andina.
Tal vez porque desconoce a Estermann y tal vez porque Caral hasta la fecha no es tan popular como Egipto, China, Mesopotamia, India y Olmecas. Pero eso es algo circunstancial que con el tiempo se tiene que subsanar con mayor difusión global.
El Papa Francisco propone:
1. Ecología integral: No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola crisis socio-ambiental compleja (LS 139) Hay que integrar ecología ambiental, económica, social, cultural y de la vida cotidiana. Es lo mismo que el principio caralino de la relacionalidad. No impongo, me relaciono.
2. Crítica al paradigma tecnocrático: el modelo occidental cree que la tecnología lo resuelve todo sin ética.
Aquí Caral demuestra lo contrario: tecnología sismorresistente con shicras, efecto Venturi para el fuego, pero al servicio del ritual no de la acumulación.
3. Bien común y justicia intergeneracional: El clima es un bien común.
Caral colapsó hacia 1800 a. C. por oscilación climática, lo dice la Dra. Ruth Shady. El mismo aviso que nos da el Papa Francisco hoy.
4.Conversión ecológica: Cambio de estilo de vida, no solo de foco. Volver a celebrar la tierra.
Exactamente la función de la plaza circular de Caral: celebrar con música.
Por eso sustento que Caral es el origen arqueológico de la filosofía que Estermann sistematiza y que el Papa Francisco universaliza.
En conclusión:
Caral: práctica la filosofía del sentido común 
hace 5000mil años.
Estermann: publica un libro de la filosofía andina en 1998
El Papa Francisco publica Laudate Sí proponiendo una ética global para el 2025.
Dinamarca práctica el hygge lo mismo que hacían los caralinos hace 5000 años.
Caral nos recuerda que el futuro sostenible es una realidad cuando no hay imposición, sino relación.



















viernes, 9 de octubre de 2026

REFLEXIONES SOBRE LA AMISTAD


Para que podamos hablar de la amistad como un valor incuantificable, lo primero que debemos hacer es conocer el origen de la palabra amistad. 
La palabra amistad. Según los etimólogos deriva del vocablo latino: amicus; que es la adición de las expresiones latinas: animi y custos.
Animi que significa alma y custos, custodia.
Por tanto, el termino amigo, etimológicamente quiere decir: El que nos custodia el alma o nos cuida el alma.
Así, que, partiendo de su origen, se puede decir coloquialmente que un amigo es quien cuida nuestra alma. 
Por tanto, el valor de la amistad radica en que los amigos se cuiden entre sí.
Es decir, que los amigos cuidan su salud física, mental y espiritual entre sí.
Un amigo es quien comparte nuestra vida espiritual, no se queda en la parte física, ni accidental o circunstancial.
Un amigo comparte sobre todo nuestra vida interior, por eso los griegos pensaron que había dos tipos de amistad. 
En la antigua Grecia amistad era sinónimo de amor. Y para ellos había dos tipos de amor: El amor de Ágape y el de Eros.
El amor de Ágape es la amistad desinteresada, cariñosa, caritativa, entregada, generosa, sin mezquindades. 
El amor de Ágape es el amor donde se comparte el tú por el tú; muy diferente al amor de Eros que impone el Yo sobre el Tú.
Los helenos cuatro siglos antes de Cristo, decían que el amor de Eros es egoísta, interesado, mezquino, sexual, donde primero está mi Yo y luego muy lejos está el tú, están los demás.
Eros no tiene amigos, no tiene amigas, sólo busca el placer económico, el poder y el placer sexual. En eros el ser humano es soberbio, egoísta y no cree más que en el mismo.
Eros no juega limpio, es ventajoso, acosador, abusivo y sucio. Nunca piensa sano, no mira limpio, no es generoso, es desleal, avaro y mentiroso. 
Eros solo piensa en sí mismo, en su confort, porque primero está él, segundo está él y tercero está él.
Aristóteles, uno de los mayores filósofos griegos, dice que la amistad debe ser como el amor de Ágape; es decir, puro, desinteresado, leal, generoso, comprensivo, cariñoso, entregado, tolerante, respetuoso, reciproco y alegre.
Sólo practicando la amistad de ágape se puede entender la frase de Jesús: "quien tiene un amigo tiene un tesoro".
Entonces, es aquí, en la virtud del conocimiento donde radica la amistad como un valor incuantificable.
Aristóteles también decía que los enemigos de la amistad son: la incomprensión, la falta de respeto, el odio, el rencor, el resentimiento, la deslealtad, la traición, el egoísmo, la intolerancia, la imposición y la falta de comunicación con compromiso.
En una amistad si no hay comunicación, compromiso y conocimiento mutuo no hay amistad. Porque el amor y la amistad, según Aristóteles, nacen del conocimiento.

martes, 6 de octubre de 2026

EN CONCLUSIÓN CARAL ES LA DINAMARCA DE HACE 5000 MIL AÑOS

 


DESPUÉS DE UNA INTENSA JORNADA DE TRABAJON SE RELAJABAN 
ESCUCHANDO MÚSICA



SU ARTE ERA TEXTIL Y ESCULTÓRICO



BAILABAN EN LAS PLAZAS CIRCULARES Y EN TODA LA CULTURA CARAL-SUPE
SE HAN DESCUBIERTO MÁS DE 20 PLAZAS CIRCULARES.








lunes, 28 de septiembre de 2026

LA MUJER DE CARAL: LA DAMA QUE DOMINABA 5 CIENCIAS Y SERVÍA MÁS QUE LOS DEMÁS


La Dama de los cuatro tupus fue descubierta en abril del 2016, en la huaca de los ídolos, en el sitio arqueológico de Áspero, Supe, a 180 kilómetros al norte de Lima, Perú.

La responsable del hallazgo fue la arqueóloga Ruth Shady y su equipo de trabajo, que una vez más quedaron sorprendidísimos porque la momia estaba en posición fetal, como de rodillas besando el piso y no decúbito supino como hallaron al señor de Sipán, a la señora de Cao y al mismo faraón Tutankamón.

La posición de la mujer de

Caral, es una posición de sumisión, servicio y agradecimiento.

La sorpresa fue más grande cuando se dieron cuenta que la momia no estaba acompañada de sirvientes y animales; ni de lujosas prendas de oro y plata, ni de tesoros.

Es un entierro sin pretensiones de dominio y poder.

Fue encontrada en un fardo funerario cubierta por: telas de algodón, esterilla de junco amarradas con soguillas. Estaba cubierta por ceniza y tierra.

En su interior había ofrendas de alimentos, un cuenco de mate con restos de camote, lúcuma y semillas de calabaza; así como: cestas de junco, redes de pesca y herramientas de tejido.

Ni una sola arma. Solo artículos de alimentación y trabajo.

Todas las piezas halladas son sus herramientas de trabajo, vestido y alimentación; es decir, su momia nos grita que está allí para satisfacer las necesidades del ser humano y para servir y no ser servida.

Se infiere su alto rango porque llevaba un collar de 460 cuentas de conchas de moluscos y un dije de concha spondylus de aguas del extremo norte del Perú y del Ecuador.

Se la bautizó con el nombre de la Dama de los cuatro tupus o cuatro alfileres porque su manto estaba sujetado por cuatro prendedores de distinción, de huesos tallados: dos con figuras de mono aullador y dos de aves costeras.

Las figuras de los alfileres tampoco miran hacia arriba, al igual que la momia están en posición de servicio y agradecimiento.

Es decir, la Dama de los cuatro tupus no estaba acostada como reina, estaba en posición fetal besando al piso, como una religiosa que le dice al ser supremo, cada mañana al despertar: ¡Serviam! ¡Te serviré!

Por eso su posición no es de arrogancia, es de humildad y oficio. La momia de la mujer de Caral dice: Sigo sirviendo. 

Por su posición, me hizo recordar a la MadreTeresa de Calcuta que se inclinaba para darle consuelo y cariño a sus enfermos.

Me hizo recordar al Papa Juan Pablo II que en muestra servicio y humildad se inclinaba a besar el piso para saludar a Dios, bendecir a su prójimo y agradecer al Señor.

Me hizo recordar a San José María Escrivá de Balaguer que le enseñó a sus hijos del Opus Dei a inclinarse, besar el piso y decirle a Dios: ¡Serviam! (Te serviré)

En la mujer de Caral no veo una mujer de poder. No está con los brazos cruzados como un rey. No tiene un arma en la mano como un guerrero. No tiene una corona que aplasta. No tiene tatuajes como la Señora de Cao. Tiene sus dos manos sosteniendo su manto. Como sostiene una madre a su hijo. Como sostiene una tejedora su tejido. Como sostiene una mujer su casa cuando el viento sopla fuerte. Sus cuatro tupus no son medallas de general. Son cuatro alfileres para sostener. ¿Qué sostenía? 

Sostenía cuatro cosas: 

1. Sostenía a su familia. 

2. Sostenía su trabajo, su tejido. 

3. Sostenía su templo, su comunidad. 

4. Sostenía su fe a un ser superior. 

Los cuatro puntos cardinales que le dan sentido a nuestra vida: Familia. Trabajo. Comunidad. Fe en un ser superior o fe en Dios.

Por eso tenía cuatro tupus.  Mientras más prestigio tenía, más tenía que sostener. No al revés. Hoy nos han enseñado mal. Hoy el que tiene un poco de poder dice: "ahora ustedes me sostienen a mí, ustedes me sirven". El jefe, el alcalde, el presidente. En Caral era al revés. La Dama nos enseña que, en Caral, el que tenía más prestigio era el que más servía. Serviam: te serviré. No a un rey, no a un partido. A mi pueblo. A mi gente. A mi Ayllu. A mi tierra, a mi pacha, a mi cocha.

Por eso cuando murió la enterraron en el centro de la huaca, con su collar de spondylus que venía de Ecuador, con sus tupus, no con grandes ofrendas, sino con cariño. No por miedo. Por agradecimiento. Porque cuando estuvo viva, ella sostuvo a todos, como una verdadera madre.

Como una madre que manda con el ejemplo. Por eso la Dama de Caral no manda, enseña, educa. 

La Dama de Caral enseñaba: 

1. Astronomía: Sabía cuándo el cielo mandaba al mar y abundaba la pesca: la anchoveta.

2. Tecnología: sabía de hilos de algodón, de lana de vicuña, creaban redes que no se pudrían con el salitre y aguantaban toneladas de pescado.

Hacía tejidos que no se deshilachaban. Tejidos para vestir, cargar, pescar, etc.

Transformaban los huesos en botones, agujas, instrumentos musicales.

3. Matemáticas: porque el trueque no es te doy, me das. Es cuanto algodón por cuanta anchoveta. Es peso, medida, cuenta y palabra. Se intercambiaba con justicia, no con ventaja, no con robo.

4. Medicina: sabía de yerbas, de anatomía, del dolor y el duelo. Y sabía que el entierro en posición fetal es volver a empezar.

5.Sacerdotisa: porque todo lo anterior sólo sirve si unes a la gente. Su templo no tenía murallas, tenía fuego que nunca se apagaba. Ese era tal vez su poder; mantener viva la llama.

Todo ésto se deduce por la forma en que está enterrada y por la ausencia de tesoros y símbolos de poder. Ella sirve. 

Y, por tanto, son las verdaderas damas. Las de prestigio. Caral no se cayó por falta de reinas que manden. Se cayó cuando se olvidaron del Serviam. Cuando empezaron a querer que les sirvan, en vez de servir. 

La mujer de los cuatro tupus ha sorprendido Ruth Shady, a sus colaboradores y al mundo entero porque nos recuerda que el ser humano está hecho para servir y no para ser servido, está hecho para una visión horizontal de la vida, y no vertical donde se impone la fuerza.

La dama de los cuatro tupus nos recuerda que en Caral no hay imposición, sino relación.

La mujer de los cuatro tupus nos grita: ¡Serviam!


Bibliografía:

Shady Solís, R. et al. (2015). La Dama de los Cuatro Tupus, hallazgo en Áspero, ciudad pesquera de Caral. 

PEACS. Informe del entierro y su posición. Shady Solís, R. (2017). 

"El rol de la mujer en la civilización Caral". Revista de la Universidad de San Marcos. 

Sobre el prestigio femenino no basado en guerra. Haas, J. & Creamer, W. (2006). 

"Crucible of Andean Civilization". Current Anthropology. Confirma que el poder en Caral era corporativo y de servicio ritual, no coercitivo.

domingo, 20 de septiembre de 2026

CARAL: LA CUNA DEL EMPRENDEDOR PERUANO


Caral, es la cuna del emprendedor peruano porque resolvió lo que hoy las satartups* no pueden: 

1. Creo valor sin destruir: Áspero pescaba anchoveta, la secaba. Caral sembraba algodón nativo y lo tejía en redes. No se vendían con plata se necesitaban. El pescador no podía pescar sin la red del agricultor, el agricultor no podía sobrevivir sin la proteína del pescador. Eso es economía circular hace 5000 mil años.

2. Emprendimiento sin ejército. Sin murallas, sin armas, sin guerra. Ruth Shady lo probó: 32 edificios públicos, cero fortalezas. El poder no era militar, era comercial y espiritual. El que organizaba respaldado por el capital de su palabra lideraba.

3.  Liderazgo por servicio, no por poder, no por dinero, no por apellido. Y ésto lo demuestra el hallazgo de la Dama de Caral, también llamada la Dama de los Cuatro Tupus. Momia hallada el 2016 por Ruth Shady y su equipo de arqueólogos. Y según los estudios realizados esta mujer tenía 40 años, tenía las manos gastadas de tanto tejer y cargar. Fue enterrada con honores de élite y sin un solo adorno de oro, ni de plata; ni sirvientes.

Caral es la cuna del emprendedor peruano porque daba soluciones a sus problemas, sin buscar la ayuda de un rey, faraón, del estado o de papá gobierno.

La Dama de los Cuatro Tupus era hoy lo que se conoce como un director ejecutivo que define la estrategia del trabajo a corto, mediano y largo plazo con objetivos y un rumbo claro coordinando al equipo directivo de los más altos cargos.

Era un CEO (Chief Executive Officer) que basaba su cargo en su prestigio, en su palabra, su honestidad, su honra y su buen ejemplo.

En Caral no importaba el género, importaba el prestigio por eso la Dama de los Cuatro Tupus es enterrada con honores, no con tesoros, ni vasallos, como Tutankamón o el Señor de Sipán. Ella está enterrada en posición de servicio, como lo veremos en el capítulo 9.

En conclusión, Caral es la cuna del emprendedor peruano porque creó una economía del corazón para darle solución a sus necesidades básicas, psicológicas y transcendentes. No para acumular riqueza, poder, ejércitos y conquistar a otros pueblos.

Antes que Silicon Valley, existió Caral. Antes que Hellen McArthur patentara la Economía Circular, existió Caral. Antes que Karl Polanyi y Marcel Mauss hablaran de la Economía de la Reciprocidad, existió Caral.

Gracias al descubrimiento de Ruth Shady, hoy, podemos afirmar que Supe, en general, es la Cuna del emprendedor peruano.

Y esta herencia cultural explica porque el Perú no se ha quebrado después de tantos años de crisis económicas, guerras internas, terrorismo, corrupción y falta de educación y desarrollo tecnológico. 

¿Por qué? Porque los peruanos llevamos en el alma, en la sangre, en nuestro ADN el espíritu emprendedor de la civilización más antigua de América y la sexta más antigua del mundo. 

Caral nos demuestra que la economía circular, de la reciprocidad no tiene su origen en Europa, nació en Áspero, en Caral, en Supe hace 5000 mil años.

Caral nos demuestra que el liderazgo femenino no es una cuota moderna, hace 5000 mil años una tejedora, una pescadora, una mujer de Áspero lideraba a su barrio, a su comunidad a su pueblo.

Caral nos enseña que se emprende con lo que se tiene, con quien tienes al lado, sin desperdiciar nada, sin destruir la naturaleza que nos da de comer.

Caral por ley natural, como diría Santo Tomás de Aquino, entendió bien el mensaje divino en el Genesis, cuando Dios exhorta al ser humano a trabajar y guardar la tierra. Por eso su filosofía es horizontal, no vertical: tan valiosa es una piedra como una planta, un animal, un niño, una niña, una mujer un hombre. Nadie está por encima del otro.

Caral aprendió a emprender por instinto, por sentido común, por ley natural; no porque lo leyó en un libro de economía, no porque lo leyó en un libro de autoayuda.

Caral nos enseña que para ser líder no se necesita ser hombre o mujer, se necesita tener palabra; no manda el que grita más, sino el enseña con el ejemplo; no dirige el que acumula más riqueza, sino el que la hace circular.

Por eso Caral nos enseña: No impongo, relaciono.

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Bibliografía:

Shady Solís, R. (2006). La Ciudad Sagrada de Caral-Supe en los albores de la civilización en el Perú. 

Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe. Ahí está la base del gobierno por prestigio y el trabajo colectivo de las shicras. Haas, J., Creamer, W. & Ruiz, A. (2004).

"Dating the Late Archaic occupation of the Norte Chico region in Peru". Nature. Prueba científica de que Caral vivió 1.000 años sin guerra y sin Estado central.

Shady Solís, R. (2014). "La sostenibilidad del desarrollo y la civilización Caral". En Caral: La civilización más antigua de América. Donde explicusaa el trueque de algodón por anchoveta y spondylus, la primera red de emprendedores.

(*) Startup: Es una empresa que empezó en Sillicon Valley en 1950 con la idea de usar tecnología, crear soluciones innovadoras, validar nuevos módelos de negocio con un alto potencial de crecimiento. Por ejemplo: Uber, Airbnb, Spotify, etc.

viernes, 18 de septiembre de 2026

¿CÓMO ERA EL GOBIERNO DE CARAL?

Esa es la pregunta que todos los arqueólogos se hacen.

Porque Caral rompe todo lo que nos enseñaron de cómo se gobierna. 

Para los griegos existían 4 clases de gobiernos:

1. Democracia. El poder del pueblo. El pueblo elige a sus gobernantes.

2. Oligarquía: El gobierno de unos pocos. El poder estaba en manos de unos cuantos ricos.

3. Aristocracia: el gobierno de los mejores.

4. Tiranía: El poder absoluto estaba en manos de una persona.

Pero Caral rompe este esquema. No se gobernaba como nos gobiernan hoy, ni como lo decían los griegos. No había lo que en Perú conocimos con Velasco mandando desde Lima, Morales Bermúdez con tanques, ni Belaúnde, ni Alan García, etc., con sus partidos. En Caral no hay ésto: No hay palacio. 

En todas las civilizaciones con gobierno vertical, el jefe vive aparte en una casa gigante. En Caral las casas de los que sabían más son un poquito más grandes, pero están al lado de las demás, no arriba. No hay trono. No hay silla del Inca, no hay asiento del rey. No hay cárcel, no hay cuartel. 

Entonces, ¿cómo carajo se gobernaba a 3.000 personas por 1.000 años sin que se maten?

Ruth Shady, que es la que más sabe, dice que era un gobierno corporativo y teocrático, pero no de imposición, de prestigio.

Te lo traduzco a nuestro idioma de caminante:

1. Gobernaba el que sabía, no el que mandaba. Gobernaba el sabio, no el poderoso con oro y plata. (Aquí Platón hubiese estado muy contento)

No era el que tenía más armas, era el yachachiq, el que sabía cuándo sembrar por las estrellas, el que sabía curar con plantas, el que sabía cuándo iba a crecer el río Supe, el que sabía tejer la shicra que no se cae con el terremoto.

La gente le hacía caso porque sabía, no porque tenía pistola.

2. Gobernaba un consejo, no un solo hombre.

En cada barrio había un curaca, un anciano. Se juntaban en la plaza circular a decidir. No había un presidente, había una mesa. Como una asamblea de tu comunidad, de una empresa, de una institución, de una universidad. 

Hablaban hasta ponerse de acuerdo. Por eso no necesitaban ejército, porque la decisión no era de uno.

3. Gobernaba la fiesta, no el miedo.

En Caral han encontrado 32 flautas de hueso de pelícano y de venado, tambores, fogones gigantes para quemar ofrendas. 

El gobierno organizaba fiestas, no desfiles militares. Traía a la gente de la costa, sierra y selva a comer, a bailar, a intercambiar. Si organizas buena fiesta, la gente vuelve y te respeta. Si organizas miedo, la gente te obedece un rato y luego te tumba, como a Velasco le dio golpe de estado Morales Bermúdez.

Los arqueólogos le llaman a eso "gobierno de baja coerción y alto consenso". 

Por eso Caral es políticamente horizontal. Nadie impone, todos se relacionan. El gobierno no era papá Estado que reparte y castiga. Era el abuelo sabio que convoca a la fiesta y te dice: "pa, el río va a crecer en luna llena, mejor sembramos después". Por eso duró 1.000 años. Un gobierno con tanques puede durar 50 o 100 años, pero con gente temerosa, triste, hambrienta, como Cuba. Un gobierno con prestigio y fiesta dura 1000 años.

¿Ves por qué la idea de la Feria Caral en tu barrio es gobierno?

Si tú juntas a 5 vecinos a intercambiar sin que nadie mande, ya estás gobernando como Caral.

Un gobierno basado en las necesidades, sentido común, sabiduría y prestigio. Sino como siguen al líder, al yachay. 

El yachay se jugaba su prestigio: honra y honestidad. Su prestigio, su palabra valía más que todo el oro del mundo.

Y ente punto Aristóteles les da la razón cuando dice que el ser humano encuentra la felicidad a través de la práctica de la virtud. No del vicio. (Leer Ética a Nicómaco)

Caral representa un gobierno basado en las necesidades, sentido común, sabiduría y prestigio. No en decretos. Así se seguía al yachachiq. Así se sigue hoy a un líder de verdad.

Pero en el Perú de hoy un político miente y no pasa nada, sigue en el cargo. Si roba, no pasa nada, sigue con cargo. En Caral el yachachiq se jugaba el prestigio. Y el prestigio es honra y honestidad. Y en donde hay honra y honestidad la corrupción no crea raíces. Los Samurai cuando caían en desprestigio se aplicaban el seppuku, el harakiri, se suicidaban para recuperar su honor y su honra.  Sin honor y honra fallaba todo, lo perdía todo.

Por ejemplo: Si el yachachiq o yachay decía: "Siembra algodón que este año el río Supe va a venir manso", y el río venía bravo y se llevaba la siembra, la gente ya no le creía la próxima luna. Perdió prestigio. Se quedó sin gente. Sin amigos que lo sostengan. Se quedaba solo y la soledad era el mismo infierno, se moría de hambre sin relación con nadie. 

Otro ejemplo: Si decía: "Esta planta de la selva te cura la fiebre", y no curaba, perdía honra. Si repartía mal el pescado que traía Áspero, si se quedaba con más, lo veían como a un ladrón y mentiroso. Perdía honestidad. Por eso tenía que ser sabio de verdad y honesto de verdad. No podía mentir, porque no tenía riqueza, ni armas, ni policías, ni soldados para obligar a creerle. Su único capital era su palabra. Su honra, su palabra, su prestigio, su ejemplo. 

El yachay se jugaba su prestigio, su único tesoro, su única riqueza por eso la gente lo seguía libremente. No porque era obligatorio. Lo seguía porque decía: "Este hombre no me miente. Este hombre sabe cuándo sembrar. Este hombre me curó a mi hijo. Yo lo sigo porque quiero, no porque me obliga". Ese es el gobierno que el Perú extraña. No el papá Estado que nos dice "yo te doy todo". El abuelo yachachiq que nos dice "yo no te doy nada, pero te enseño lo que sé, y si te sirve, úsalo". Como dice el refrán: No les des el pescado, enséñale a pescar. Necesidades reales, no ideologías importadas. Sentido común de cuándo crece el río, no teoría de Marx, no ideologías progresistas, ni capitalismo salvaje. Sabiduría de 5.000 años. En Caral el líder no tenía cargo, tenía prestigio. Y el prestigio no se decreta, se gana con honra y honestidad. Por eso la gente lo seguía, y lo seguía libremente.

La libertad en Caral se vivía de tres formas:

1. La libertad de ser diferente, pero no de estar solo. Y eso se infiere del hallazgo de las flautas de huesos de pelicano, cóndor, y venado. No era una flauta igual para todos. Cada quien escogía la que quería tocar. También en las redes de pesca. Unos tejían con algodón pardo, otros con algodón crema. Unos pescaban anchovetas, otros caballas, mariscos y otros sembraban achiote en la selva. No cómo hoy que nos obligan a pensar como el gobierno quiere, que nos empujan a aceptar ideologías perversas que no aportan al crecimiento humano.

Nadie te obligaba a ser igual, a pensar igual. Eso es libertad.

Caral sólo te decía se diferente, pero no te aísles, no estás solo. Eres importante para la sociedad. Relaciónate.

2. Libertad de irte: En Caral si no te gustaba como gobernaba el yachachiq de tu barrio te ibas a otro, o de plano te podías ir a la sierra o a la selva. No había fronteras y con tu shicra podías fundar otro pueblo.

Por eso no había guerras. Nadie estaba atado, cada quien escogía su propio camino. Se vencía a los apetitos irascibles y concupiscibles a través de la práctica de la virtud, como aconseja Aristóteles tres siglos antes de Cristo. O es lo que dice Santo Tomás de Aquino en su obra Suma Teológica: "Todos los actos de la virtud pertenecen a la ley natural, ya que la razón humana inclina de forma innata a obrar conforme a la virtud".

3. Libertad con responsabilidad: En Caral eras libre de sembrar o pescar lo que querías; pero, si no trabajabas no comías. No había papá Estado que te de comer, que te regalara bonos. Tú libertad venía con tu responsabilidad. Y en este punto San Pablo en su segunda carta a los Tesalonicenses capítulo 3 versículo 10 dice textualmente: "Porque cuando incluso cuando estábamos con ustedes, les dábamos esta orden: si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma". Esta orden es el principio fundamental de la Doctrina Social de la Iglesia Católica. Doctrina que afirma: el trabajo no es un castigo, dignifica al hombre. Y según San José María Escrivá de Balaguer, el trabajo es un medio de santidad en la vida ordinaria.

En Caral el trabajo era un acto de libertad para satisfacer la pirámide de sus necesidades. El caralino era libre de sembrar, pescar, tejer su shicra como quería, pero si la tejía mal su casa se caía con el temblor, con el terremoto. Si sembraba mal, no tenía cosecha, no tenía para comer. Si pescaba mal, no tenía para comer ni para el intercambio. No había papá gobierno. Tu libertad tenía consecuencias.

En Caral él que quería se podía ir, podía hacer lo que le daba la gana, pero siempre era responsable de sus acciones, de su vida. Elegía con responsabilidad porque sabía que una mala decisión lo dejaría solo o le causaría la muerte. No le echaba la culpa al gobierno, al yachay, ni a su familia, ni a los demás. 

Asumía su responsabilidad y eso es vivir en libertad.

Y para poder elegir eran conscientes de los 3  problemas más importantes que afectaban a Caral:

1. El fenómeno del niño. Tal como lo vivimos en 1983 y 1998.

2. La tierra, el desierto. El salitre. La chacra que ya no produce.

3. La codicia: El ser humano por naturaleza quiere acumular, quiere mandar, imponer, abusar y ésto en Caral era mal visto, era deshonor, deshonra. Ser egoísta aislaba al caralino porque se desprestigiaba. Nadie creía en él y quedaba solo. La soledad era su peor castigo.

Porque cuando el prestigio se vuelve acumulación, ya no es prestigio es poder. El poder nos da una visión vertical de la vida, miramos las cosas y a nuestros semejantes de arriba hacia abajo, entonces el poder aísla, y aleja del principio básico de Caral: no impongo, me relaciono.

Y es en este punto donde entra el tema de la educación. No se puede actuar libremente sin educación.  

En Caral no había colegios. No había pizarras, no había carpeta, no había Ministerio de Educación. Y sin embargo educaron a 3.000 personas para vivir 1.000 años sin matarse. Algo hicieron bien que nosotros hemos olvidado:

1. No se aprendía con la cabeza, se aprendía con las manos.

Un niño no iba a que le dicten cómo se teje una shicra. Su mamá le daba fibras de huarango y le decía "mira". Y él miraba. Y si tejía mal, se le deshacía y volvía a tejer. Hasta que le salía. No había examen escrito. El examen era: ¿se cayó tu muro con el temblor o no se cayó? Si se cayó, no aprendiste. Si no se cayó, aprendiste.

2. No había profesor, había yachachiq, que quiere decir "el que hace que otros aprendan". El yachachiq no era el que más sabía. Era el que más prestigio tenía porque su casa no se caía, su chacra daba más algodón, su flauta sonaba más bonito. Los niños se le pegaban. No porque los obligaban, sino porque querían ser como él. "Yo quiero tejer como Don Lucho". "Yo quiero pescar como Don Efraín". Era educación por admiración, no por obligación. Hoy es al revés: te obligan a admirar a un profesor que a veces ni sabe. Pero cuando un profesor enseña bien, como Fenco, mi profesor de Historia de la secundaria uno nunca lo olvida. O como la Dra. Aspillaga de Antropología Filosófica en la Universidad de Piura, uno nunca los olvida, siempre están a nuestro lado en nuestra mente y corazón.

3. Se aprendía cantando, no leyendo. Caral no tenía escritura. Entonces ¿cómo se acordaban de cuándo sembrar, ¿cuándo el río crece? ¿cuándo viene la anchoveta? Con música. Con flautas de hueso de cóndor, con tambores de piel de venado. Las 32 flautas que encontró Ruth Shady en Caral no eran para fiesta. Eran su biblioteca. Cada melodía era una lección: esta melodía es para cuando el Sol entra por la puerta del templo, ahí hay que sembrar. Esta otra es para cuando la luna está así, ahí hay que tejer.

4. Todos educaban a todos. En Caral no había "este es de inicial, este es de primaria". El niño de 5 años cargaba piedritas para la shicra. El de 11 ya tejía una pequeña. El de 15 ya ayudaba a levantar el muro. La abuela le enseñaba a teñir con achiote al niño, el abuelo le enseñaba al niño a mirar las estrellas para saber cuándo viene el Niño. La educación no estaba encerrada en un edificio de 8 a 2. Estaba en la chacra, en la playa, en el templo, todo el día. Por eso su educación sí servía. Porque no te enseñaban cosas que no ibas a usar.

En Caral no te enseñaban teorías, te enseñaban viviendo. Tal como lo dijo en el siglo XIX, el filósofo, psicólogo y educador estadounidense, John Dewey: "learning by doing" o en español: aprender haciendo.

 En Caral no había título, había prestigio. No había cuaderno, había flauta. No había colegio, había un pueblo entero educando. Y eso mismo dice un antiguo proverbio africano: "Para criar un niño hace falta una tribu entera". 

Esta es la base de la filosofía y de la pedagogía de Caral:

No impongo, relaciono.

Fuentes bibliográficas:

Shady Solís, Ruth. La Ciudad Sagrada de Caral-Supe en los albores de la civilización en el Perú. Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe / INC, Lima, 2006.

Shady Solís, Ruth; Leyva, Carlos. La Ciudad Sagrada de Caral: símbolo cultural del Perú. 2003.

Shady Solís, Ruth. "Caral-Supe y la costa norcentral del Perú: La cuna de la civilización en las Américas". 

En Historia de la Cultura Peruana, Tomo I. Fondo Editorial del Congreso del Perú.2. Sobre cómo se gobernaban sin rey, sin guerra: Shady, Ruth; Kleihege, Christopher. "Caral, la primera civilización de América". 

Revista de Arqueología Americana. Este es el artículo donde explica el gobierno corporativo. Haas, Jonathan; Creamer, Winifred; Ruiz, Alvaro. "Dating the Late Archaic occupation of the Norte Chico region in Peru".Nature, 2004. Estos son los gringos que confirmaron con carbono 14 que Caral es más antigua que Egipto y que no hay huellas de guerra.

3. Sobre la economía del trueque. Feria Caral: Engel, Frédéric. 

De las begonias al maíz. Centro de Investigaciones de Zonas Áridas, 1987. Sobre el algodón y el intercambio costa-sierra-selva. Shady Solís, Ruth. "La sustenibilidad del desarrollo y la civilización Caral". 

En Caral, la civilización más antigua de América. PEACS, 2014. Ahí habla de la anchoveta, el algodón y el spondylus.

4. Sandweiss, Daniel H. et al. "Archaeological climate proxies and the complexities of El Niño". Journal of Archaeology. Habla del Niño que tumbó Caral.

Shady, Ruth. "Los orígenes de la civilización y la formación del Estado en el Perú: La Ciudad Sagrada de Caral-Supe".