Garabatos de un Caminante
Este blog está hecho para todo el que quiera compartir sus pensamientos, su sentir, su poesía.
Garabatos de un caminante
Apizaco, Tlaxacala, México
domingo, 30 de agosto de 2026
LA LITERARTURA: UN ESPEJO PARA MIRAR NUESTRA VIDA INTERIOR
domingo, 23 de agosto de 2026
LOS MIRAGE 5P PERUANOS, QUE FUERON A LAS MALVINAS, DESPEGARON DE CHICLAYO
Cada 2 de abril la Historia Universal nos recuerda la guerra de las Malvinas y cada dos de abril el mundo recuerda que Perú apoyó a los gauchos con cazabombarderos, misiles, armamento, pilotos de combate, técnicos especializados y un respaldo legal encubierto.
A estas alturas ya no es un secreto la participación silenciosa del Perú en ese conflicto armado que duró del 2 de abril de 1982 hasta el 14 de junio del mismo año.
¿Pero no sé por qué hasta hoy no cuentan la historia completa de esa guerra en la cual Chiclayo participó activamente?
Chiclayo no fue un mero espectador. Fue un importante protagonista. Chiclayo arriesgando el pellejo de cada chiclayano: de mis padres, hermanos, de mis amigos del barrio, de la escuela primaria del "pelao" Vigil, del Colegio Nacional "San José"; de la colonia China, de la universidad y de miles de chiclayanos. Así es, Chiclayo dio todo por Argentina.
Si un espía chileno hubiese descubierto lo que se estaba cocinando en Chiclayo, no tengo la menor duda que Margaret Thatcher, la primera ministra de Reino Unido de l977 a 1990, hubiera bombardeado Chiclayo para destruir los Mirage 5P y, luego de hacernos añicos, le declararía la guerra al Perú, que por lo bajo estaba apoyando al gobierno del general argentino Leopoldo Fortunato Galtieri.
Y ésto no lo estoy imaginando como periodista de investigación, ni como guionista de la Novela Policiaca, porque en el diario "La Industria" de Chiclayo (1978) publicaron la captura de Julio Vargas Garayar, suboficial técnico FAP, quien espiaba para el gobierno chileno de Agusto Pinochet.
Julio Vargas Garayar espía chileno de nacionalidad peruana fue capturado a finales de 1978 tomando fotos en la base aérea de Chiclayo, luego que había hecho lo mismo en la Joya, la base FAP de Arequipa.
Pese a la solicitud de perdón del Papa Juan Pablo II, el gobierno militar de Francisco Morales Bermudes se mantuvo firme. Vargas fue juzgado por traición a la patria y fusilado al amanecer del 20 de enero de 1979.
Los chiclayanos conocíamos bien el caso de este traidor a la patria. Desde niños sabíamos de la importancia militar de nuestra base aérea. Base aérea que conocía muy bien porque cuando éramos chibolos con mi primo Dante íbamos a jugar en el cementerio de los aviones desde donde podíamos observar los cazabombarderos y sus hangares.
Dante y yo tendríamos siete años en esos días cuando salíamos de la casa de mi abuela Zoila, ubicada en la primera cuadra de la avenida 28 de Julio, en el barrio Diego Ferré. Caminábamos por la avenida Bolognesi hasta las instalaciones del Aereopuerto Internacional "José Abelardo Quiñones Gonzales" y de allí hasta el deshuesadero de las naves. Como felinos veíamos a la policía militar patrullar en sus jeeps color azul con sus uniformes del mismo tono y sus cascos blancos. Sin hacer ruido nos ocultábamos en la panza de las enormes máquinas voladoras; jugábamos a la guerrita, a ser pilotos de combate y nos divertíamos muchísimo escondiéndonos de los aguiluchos de seguridad. Nunca nos descubrieron y era una gran aventura que se la contábamos a nuestra abuela pese a que siempre nos reñía cariñosamente.
El año 1969, después de la muerte de mi abuela, el gobierno militar del golpista Juan Velasco Alvarado reforzó la seguridad de la base aérea. Dante y yo ya no podíamos entrar al panteón aviones viejos. Ahora sólo veíamos a los jóvenes Mirage surcar nuestro cielo con un tremendo estruendo que a gritos decía: "rompimos la barrera del sonido".
Desde aquellos días de mi infancia (hoy tengo 65 años) todos sabemos la importancia estratégica de Chiclayo y por ende es sensible a la existencia de espías como lo decía mi padre, quien fue infante de Marina dado de baja sin honores por el conflicto del 3 de octubre de 1948 en el Callao cuando marinos y civiles del Partido Aprista Peruano intentaron dar un golpe de estado en contra del presidente José Bustamente y Rivero.
También, quedó demostrado que Chiclayo es un bastión en la defensa del Perú durante las 3 guerras contra el Ecuador: En 1941, 1981 y 1995. En esas fechas los aviones de guerra nacionales despegaron desde la base Aérea Número 6 para combatir al enemigo.
A mí me tocó vivir el Conflicto del Falso Paquisha del 22 de enero al 21 de febrero de 1981.
Eran nuestras vacaciones de verano; pero esta vez no eran como las anteriores, estábamos en guerra y Chiclayo una vez más era protagonista en esta historia.
Los chiclayanos éramos blanco de un posible ataque aéreo ecuatoriano, así que durante las noches toda la ciudad permanecía a oscuras, sin ruido, en total silencio. Cada hijo e hija de Chiclayo, niño, niña, joven, señorita, hombre, mujer, anciano o anciana se portó a la altura de las circunstancias. Gracias a Dios nunca sonaron las alarmas, nunca nos cayó una bomba, una bala de cañón, ni un disparo de fúsil, ni de pistola. Las Fuerzas Armadas peruanas no dejaron avanzar a los ecuatorianos, la guerra se concentró en la Cordillera del Condor hasta que el enemigo se rindió.
Toda esta historia heroica de Chiclayo la conocía el presidente Fernando Belaúnde Terry cuando tomó la decisión de mandar apoyo militar y logístico a la hermana República de Argentina.
Belaúnde no actuó improvisadamente, ni emocionalmente. Decidió conociendo el heroísmo de la ciudad de Chiclayo y lo limpio que estaba el Grupo Aéreo No. 6 del espionaje chileno.
A Chiclayo tampoco le temblaron las piernas y sin miedo apoyó con todo a los gauchos. Lo dio todo sin escatimar recursos; pese a la guerra interna que vivía el Perú contra los sanguinarios terroristas de Sendero Luminoso (SL).
El 6 de junio de 1982 de la base aérea número 6 de Chiclayo despegaron 10 bombarderos supersónicos Mirage M 5P rumbo a la Joya, Arequipa. Los cazas volaron sin ser detectados por los radares chilenos. Chile estaba con los británicos y eso en la actualidad todo el mundo lo sabe.
En calidad de apoyo voló, tambien, un avión Hercules con 34 mecánicos y técnicos especializados en aviones de guerra, en misiles Exocet franceses; misiles aire-aire; aire-tierra; bombas de 250 y 500 kilógramos, lanzadoras de cohetes de 68 y 130 milímetros y tanques de combustible. Este avión de ingeniería norteamericana fue piloteado por el mayor FAP Dositeo Aliaga Zegarra.
Los pilotos peruanos volaron a 33 mil pies de altura, en un vuelo silencioso para no alertar a los chilenos que desde la Guerra del Pacífico (1879) tienen una estrecha relación militar y económica con los ingleses.
Los pilotos eran: Mayor FAP Ramiro Lanao Márquez jefe del escuadrón 612; teniente FAP Pedro Seabra Pinedo, el más joven del grupo con 26 años; teniente FAP Mariano Tueros Mannareli, quien al toque dio un paso al frente para ir a combatir; teniente FAP Rubén Mimbela Velarde conocido como el sapo, apodo que se ganó por los aviones de combate que lucharon en la guerra del Falso Paquisha, eran tan rápidos y veloces que parecían saltar entre árboles y ríos como verdaderos sapos.
Teniente FAP Augusto Mengoni Vicente y los tenientes FAP César Gallo Lale, Milenko Volojdic Vargas, Pedro Ávila Tello, Mario Núñez del Arco, Marco Carranza Correa, Ernesto Lanao y Augusto Barrantes. Todos con experiencia de combate durante la guerra con el Ecuador en 1981, es decir un año antes.
Así como lo leen, los pilotos aprobados por el presidente Fernando Bealúnde Terry eran jóvenes; pero, no novatos. Tenían experiencia en combate durante la guerra del Falso Paquisha y en más de una ocasión despegaron desde Chiclayo para defender la patria.
Ahora con esa experiencia en guerra real, el 6 de junio de 1982 despegaron desde Chiclayo rumbo a Arequipa. En la Joya los pintarían con las matrículas de naves argentinas derribadas, se les pondrían los colores celeste y blanco y de allí hasta Tandil, en el corazón de Buenos Aires.
Los pilotos y técnicos despegaron con el corazón de un guerrero cargado de armas, personal y tecnología. Despegaron sabiendo que Chile espiaba el cielo y el territorio peruano. Despegaron conociendo el riesgo de que surja otro traidor como Vargas. Despegaron sin miedo a la muerte, con la bendición de cada chiclayano que oró en silencio por su tierra natal y por Argentina. Despegaron eludiendo espías, radares, engañando al enemigo. Despegaron con el orgullo de la heroica ciudad de Chiclayo sobre sus hombros. Despegaron sabiendo que Chiclayo es la cuna del máximo héroe de la Fuerza Aérea Peruana, José Abelardo Quiñones Gonzáles. Despegaron gritando su lema: "Sin raza no hay gloria".
Y así es la vida, sin raza, sin fuerza, sin coraje, sin agallas, sin compromiso, sin determinación, sin huevos no se alcanza la victoria.
Gracias a Dios, a Chiclayo, a sus pilotos y técnicos la operación "Traslado" fue un éxito. Los tigres del aire lograron con creces su misión y no quisieron regresar luego, luego al Grupo Aéreo No 6 de Chiclayo, se quedaron como instructores de sus colegas argentinos.
Los pilotos de los escuadrones 611 y 612 despegaron desde mi tierra natal con experiencia en combate real llevando en el alma el espíritu de la heroica Ciudad de Chiclayo hija ilustre del bravo Naylamp y cuna de José Abelardo Quiñones Gonzales, máximo héroe de la aviación peruana.
Chiclayo una vez más no fue un espectador, fue un protagonista.
sábado, 1 de agosto de 2026
PERÚ ES UN CRISOL...
Hace doscientos años una frase se hizo muy popular: "En el Perú él que no tiene de inga, tiene de mandinga".
Muchos atribuyen este dicho al limeño Ricardo Palma, autor del famoso libro "Tradiciones Peruanas", que recoge una increíble colección de cuentos, leyendas, anécdotas, ironías costumbres, humor y refranes populares desde la época precolombina hasta la vida republicana.
Aunque exactamente no se sabe si fue el mismo Ricardo Palma quien inventó esta famosa ocurrencia, cabe decir que la creatividad peruana sintetizó en exactamente doce palabras y una sola frase la riqueza cultural del Perú: El mestizaje.
Así es, porque en el Perú el mestizaje nace y se funde bajo el sol de la costa, de cumbres nevadas y ríos de oro.
Perú es el crisol de tres mundos en una sola entraña: costa, sierra y montaña.
Perú es el país donde la historia no se cuenta, se ve, se siente; porque el sol quema, la nieve calma y sus ríos nos llenan de gloria y esperanza.
El Perú es el único país en el mundo donde la historia del mestizaje no se cuenta, se ve, se siente, se desayuna, se almuerza y se cena.
El Perú es el país donde en el crisol de una cocina con gusto, con placer, con amor se fusionan la papa, el trigo, la yuca y el arroz.
En el Perú la historia se escribe más allá de los libros, está en una paila, en una olla; en la estufa de una chola, de una blanca, de una negra, de un tusán o de un nisei.
Cuatro mil variedades de papa descienden de los andes, de los abuelos que las cultivaron por años.
El trigo llegó con la conquista que creó el Reino del Perú.
La yuca siempre noble, rica y resistente viene del verde amazonas, sempiterno.
Y el arroz que llegó de lejos cruzando mares y océanos se hizo peruano con zalamera sazón y al ritmo de cucharas, guitarra y cajón.
Por eso hoy digo que el Perú no es sólo historia escrita, es un valsecito añejo, es el llanto de una quena, es la fuerza de una zampoña; una guitarra que llora, un cajón que marca el paso; un pan con chicharrón, un cebiche norteño, una causa limeña, una papa a la huancaína, un ají de gallina, un lomo saltado, un arroz chaufa, un pollo a la brasa, un anticucho al paso.... En el Perú cada comida tiene historia...
Perú es un crisol de culturas de costa, sierra y montaña, de Europa, África y Asia.
Perú es un crisol de culturas que se funden en un solo corazón, en una sola historia que le da libertad, en una cocina que le da fama internacional.
Perú es un país mestizo y su mestizaje es su mayor tesoro cultural y gastronómico
El mestizaje no nos divide, nos une como en una cocina, como en un crisol donde no falta el arroz, el pan, la papa, la yuca, el sillao, el kión, el aji-no-moto, la cebollita china y le dan vida a un rico lomo saltado.
El mestizaje no nos divide, nos une en un desayuno, en un almuerzo, en una cena, en una fiesta, en una comida, en un solo corazón.
El mestizaje no nos divide, nos une en una singular e inigualable sazón.
El mestizaje no nos divide, nos une en una crónica viva, en un testimonio que día a día se sigue escribiendo y nos grita que compartimos una misma historia, un mismo destino.
La riqueza cultural de nuestro Perú, hoy por hoy, cabalga en la diversidad de sus raíces: papa, trigo, yuca, arroz o por decirlo de una manera más criolla: inga, españinga, mandinga, chininga, japoninga y todas las mingas que vayan naciendo, porque el Perú está vivo, es movimiento, es migración, es mestizaje que se funde en un solo crisol.
Y aquí está el secreto de la cocina peruana, el secreto de los peruanos, el secreto del Perú es su diversidad cultural.
El Perú es un crisol bajo el sol de la costa, el frío de los andes y el calor de la montaña.
Tres regiones, tres climas, tres almas y un sólo crisol.
miércoles, 1 de abril de 2026
LA DRA. CARMELA ASPILLAGA DECÍA: "UN PAÍS QUE EDUCA, NO ENGENDRA MASA"
Hoy primero de abril del 2026 ha partido al cielo la Dra. Carmela Aspillaga.
Me sentí triste; pero, luego la recordé tal como era ella.
Y me llené de alegría porque sé que se fue al cielo,
Directo a sentir a gozar de la presencia de Dios.
Estoy seguro de que está allá arriba
porque sé que falleció cumpliendo la voluntad de Dios.
Sé que falleció en el buen olor a Cristo.
Sé que falleció bajo la calidad sonrisa de la Virgen María.
Sé que falleció trabajando hasta su último aliento.
Sé que murió como una verdadera sierva de Dios.
Exprimida como un limón.
Como les enseñó a sus hijos
San José María Escrivá de Balaguer,
fundador del Opus Dei.
Por eso hoy no le digo descanse en paz,
sino goce del Cielo mi inolvidable maestra,
mi maestra de filosofía.
domingo, 1 de febrero de 2026
EN PRIMERA PLANA MIS MEMORIAS: ASI NACIÓ MI PASIÓN POR EL PERIODISMO..
sábado, 31 de enero de 2026
viernes, 16 de enero de 2026
EL CUAQUITO: GUARDIÁN DEL AGUA.
COMO UN TIERNO "NIÑO" CUIDA LAS AGUAS DE LA SIERRA MIXTECA