Si la filigrana unió Medio Oriente con América, el cacao unió América con el mundo entero.
Por mucho tiempo se creyó que el cacao, cuyo nombre científico es Theobroma cacao (en griego alimento de los dioses), era originario de Mesoamérica; pero estudios realizados por científicos de la Universidad Montpellier de Francia, fundada en 1220, demuestran que este fruto es originario de la cuenca alta del Amazonas y Orinoco, en lo que hoy es Ecuador y Perú amazónico, sólo para dar un punto de referencia.
El científico Claire Lanaud y su equipo de investigación, en el año 2018, mediante estudios de ADN confirmaron que el Cacao tiene su origen en la frontera de Ecuador y Perú desde hace 10 mil años.
Y la diplomacia peruana reconoció que el hallazgo más antiguo del consumo de Cacao se registró hace 5300 años en el lugar arqueológico de Santa Ana, La Florida, Ecuador.
Esto no se trata de una competencia excluyente entre ambos países amazónicos, sino de un legado cultural que la cuenca amazónica brinda a la humanidad.
En Santa Ana, La Florida, el cacao se consumía como bebida y lo más seguro es que este fruto llegara a la costa peruana a través de la Ruta del Algodón creada por la civilización de Caral, que mantenía un contacto comercial con la sierra y la selva peruana desde hace 3000 años antes de Cristo. (Ver mi artículo la Ruta del Algodón en este este mismo blog)
O tal vez viajara de la cultura amazónica ecuatoriana Mayo-Chinchipe hasta las playas de Manabí, en la provincia costera de Guayas donde se desarrolló la cultura Manta-Huancavilca, los fenicios de América Precolombina.
Estas teorías aún son sujeto de estudio.
SU ARRIBO A MEXICO
Lo que sí está demostrado es que los Manta-Huancavilca llegaron navegando por el Océano Pacífico a las costas de Centro y de Mesoamérica a través de la Ruta de la Concha Spondylus o la Hija del Mar, tal como a mí me gusta llamarle.
En sus grandes embarcaciones mercantes, los manteños, habrían arribado a Soconusco, Chiapas en el año 1,900 antes de Cristo con varios productos sudamericanos entre ellos el cacao.
En Soconusco la cultura Mokaya, conocida como los Hombres del Maíz, domesticaron el cacao y crearon el chocolate. Los Mokaya llaman a este fruto "kakawa".
Aunque me falta escribir sobre las rutas comerciales del México precolombino, se sabe que los Mokaya comercializaron el cacao con Olmecas y Mayas.
Se afirma que el año 1,500 antes de Cristo, los olmecas fueron los primeros en darle un valor económico, religioso y cultural.
El cacao para los olmecas sirvió de moneda de cambio; para comunicarse con los dioses de la lluvia y la fertilidad lo usaban como ofrenda y en los entierros era utilizado como alimento para viajar al más allá.
En el año 250 después de Cristo, los mayas lo siguieron usando como moneda de intercambio y además lo convirtieron en dios y en medicina hasta su colapso el año 900 d.C.
Para los mayas el cacao significaba un regalo de los dioses, era visto como un alimento sagrado y un símbolo de fertilidad, abundancia y vida.
Los mayas preparaban una bebida para eventos especiales y religiosos, a esta bebida le llamaban "chocolatl".
El "chocolatl" lo preparaban a base de granos de cacao molidos, agua y especies como vainilla y chile. Aunque dicen los cronistas que era picosa y amarga, este líquido era solo para la élite y los guerreros más valientes.
A partir del año 1,300 al 1,521, los aztecas como no lo podían cultivar en el Valle de México por el frío del altiplano mexicano, lo exigían como tributo a los pueblos de Oaxaca y Soconusco, Chiapas.
Según los cronistas estos granos eran considerado oro puro en el mundo azteca y Moctezuma bebía 50 jícaras de cacao al día.
DE TENOCHTITLÁN A EUROPA
Después de la llegada de Cristóbal Colón y la conquista de México, Hernán Cortés, en 1,528, lo lleva a España; pero, no pegó por su sabor amargo.
Sin embargo, en 1,544, en Oaxaca, las religiosas del Convento de Santa Catalina de Siena, fusionaron el cacao con azúcar caña, que tiene su origen en Asia y fue traída por los españoles a América.
Gracias a las monjas oaxaqueñas esta fusión, este mestizaje, de cacao, vainilla, canela y azúcar dio origen al chocolate como lo conocemos hoy en México y el mundo entero.
España, narran los historiadores, guardó el secreto del chocolate durante casi un siglo y fue en el siglo XVII que su consumo se globaliza por todas las cortes europeas, por todos los continentes y África se convierte en el principal productor de cacao en el mundo.
BIBLIOGRAFÍA:
Zarrillo, S. et al. (2018). The use and domestication of Theobroma cacao during the mid-Holocene in the upper Amazon. Nature Ecology & Evolution. Santa Ana-La Florida.
Motamayor, J.C. et al. (2008). Geographic and Genetic Population Differentiation of the Amazonian Chocolate Tree. Montpellier. Origen amazónico.
Powis, T. et al. (2011). Cacao use and the San Lorenzo Olmec. PNAS. Teobromina en vasijas olmecas.
Códice de Dresde. Dios Ek Chuah, patrón del cacao y mercaderes mayas.
Códice Mendocino (1540). Tributo de cacao a Tenochtitlan.
Díaz del Castillo, B. Historia verdadera de la conquista.
Crónica de las 50 jícaras de Moctezuma.
Carta de 1544, Convento de Oaxaca. Primera receta con azúcar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario